Mientras una parte significativa del agua potable se pierde bajo las calles de Mérida y su zona metropolitana, miles de usuarios han comenzado a ponerse al día con sus adeudos, generando recursos clave para enfrentar uno de los mayores desafíos urbanos de Yucatán: una red hidráulica envejecida, con fugas constantes y una infraestructura que ya rebasó su vida útil.
De los más de 30 mil kilómetros de líneas de distribución que integran la red metropolitana de agua potable, alrededor del 35% presenta fugas, reconoció Francisco Torres Rivas, director general de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay). Se trata, dijo, de un problema acumulado durante décadas, vinculada al desgaste natural de tuberías con más de 50 años de antigüedad y al deterioro general de muchas vialidades.
“Hay ocasiones en las que no se sabe qué fue primero: si la fuga o el bache. Muchas calles ya cumplieron también su vida útil. No es un tema de culpas, sino de coordinación”, explicó el funcionario, al señalar que la Japay trabaja de manera conjunta con el Ayuntamiento de Mérida para atender de forma integral los daños que se generan en la vía pública.
Un problema que no siempre se ve
Uno de los mayores retos técnicos para la detección y reparación de fugas en Yucatán es la naturaleza del suelo, caracterizado por ser cárstico y altamente permeable. Esta condición causa que el agua se filtre sin aflorar a la superficie, dificultando la identificación de las fugas y retrasando su atención.
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Ante este escenario, la Japay ha tenido que recurrir a equipos especializados, recorridos permanentes y monitoreos técnicos para ubicar filtraciones profundas, muchas de las cuales se mantienen activas sin ser visibles para la ciudadanía. El organismo atiende no sólo a Mérida, sino a toda su zona metropolitana, lo que amplía la complejidad del sistema.
Torres Rivas destacó el trabajo de las áreas técnicas del organismo, que diariamente buscan reducir el desperdicio de agua y responder a los reportes ciudadanos, al tiempo que se refuerza la coordinación interinstitucional para acelerar las reparaciones.
Recaudación histórica para enfrentar la crisis
En medio de este panorama, la Japay logró una recaudación superior a los 9 millones de pesos entre el 15 de noviembre y el 20 de diciembre, gracias a un programa de regularización que permitió a los usuarios liquidar adeudos con descuentos de hasta el 100% en recargos.
La iniciativa, impulsada por el Gobierno del Estado, superó ampliamente los resultados del año anterior. De acuerdo con la dependencia, la recaudación obtenida en ese periodo fue 141% mayor en comparación con el mismo lapso del 2024, reflejando una respuesta positiva de la ciudadanía y un mayor compromiso con el pago del servicio de agua potable.
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El programa permitió que un número significativo de usuarios regularizara deudas relacionadas tanto con el suministro de agua como con el alcantarillado, mediante facilidades de pago y esquemas accesibles, lo que fortaleció las finanzas del organismo sin afectar la economía familiar.
Más recursos para reparar fugas y mejorar el servicio
Los recursos captados, informó la Japay, serán destinados al mantenimiento de la infraestructura hidráulica, a proyectos de mejora en la red de distribución y saneamiento, así como a la atención de decenas de fugas que pueden presentarse diariamente en distintos puntos de la ciudad y la zona metropolitana.
Autoridades del organismo señalaron que la alta afluencia registrada en módulos de atención y plataformas digitales durante las últimas semanas de la promoción ha motivado a analizar la posibilidad de replicar este tipo de programas en otros momentos del año, y no únicamente en periodos específicos.