Yucatán / Sucesos

Apertura a juicio contra Medina Sonda

Señalado como autor intelectual del asesinato de su esposa, señora Emma Gabriela

Después del tremendo golpe a la defensa del Contador Martín Alberto Medina Sonda, acusado de planear y ordenar la muerte de su esposa Emma Gabriela Molina Canto, tras confirmarse la negativa de amparo y protección de la justicia federal contra el auto de vinculación a proceso dictado en su contra como probable responsable del delito de feminicidio, finalmente ayer se dictó el auto de apertura a juicio.

El Juez Segundo de Control del Centro de Justicia Oral de Mérida, Licenciado Luis Edwin Mugarte Guerrero, luego de los debates sobre las pruebas a desahogar en el juicio a Medina Sonda, declaró el auto de apertura a juicio que se turnará en su momento al Tribunal de Enjuiciamiento del Poder Judicial, donde se desahogarán los medios de prueba ofrecidos por las partes.

En total se ofrecieron por parte de la Fiscalía 46 testimoniales, 10 periciales, 70 documentales y 33 evidencias, la defensa hizo suyas algunas y ofreció 5 testimoniales y 4 documentales.

Similares medios de prueba se ofrecieron en el caso de homicidio que se le atribuye al “Cachorro”.

La audiencia dio inició ayer a las 09:30 horas por medio de una video-conferencia, enlazados con un Juzgado de Control del Estado de Tabasco y horas después se declaró también la apertura a juicio en contra del quinto implicado, Juan Ramón Morales Hernández, (a) “El Cachorro”.

Hay que recordar que el acusado Medina Sonda se encuentra preso en el penal de Tabasco, donde compurga una sentencia por delitos de lavado de dinero de más de 12 años de prisión, por lo que las audiencias se han estado desarrollando por medio del uso de la tecnología, a través de video-conferencias.

El Juez Federal, en su resolución avaló la actuación del Juez Mugarte Guerrero, quien llevó el procedimiento en contra de Medina Sonda y otros implicados presos en Mérida, haciendo valer los razonamientos jurídicos planteados en el caso y desechar los argumentos de la defensa, en el sentido de que en Tabasco no está tipificado el delito de feminicidio y presuntamente la autoría intelectual de Medina Sonda se llevó al cabo estando preso en ese Estado.

Sin embargo, el Juez Federal le dio la razón al Juzgador de primera instancia y declaró la competencia del caso, para que se continúe ventilando como feminicidio, que se sanciona en este caso hasta con 50 años de sanción privativa de libertad.

La defensa de Medina Sonda recibió fuerte golpe, el Juez Quinto de Distrito le negó el amparo y protección de la Justicia Federal, al acusado de haber planeado y ordenado la muerte de su esposa Emma Gabriela Molina Canto, ejecutada a puñaladas en su propio domicilio el pasado 27 de marzo.

Contra la resolución del Juez de Distrito se metió un recurso de revisión y de nueva cuenta les dieron palo a los defensores de Medina Sonda, ya que en el Tribunal Colegiado de Cholula, Puebla, se confirmó la negativa de amparo, misma que ya fue notificada al Juzgado Segundo de Control, por lo que ayer se llevó la audiencia de apertura a juicio oral.

La autoridad judicial implicó a Medina Sonda en el sangriento crimen a manos de dos sicarios, que según afirma un testigo protegido fueron contratados para darle un susto a la mujer, pero se les pasó la mano, pero esa versión carece de toda lógica, ya que los asesinos la mataron con brutal ferocidad al clavarle el arma en el cuerpo hasta en 11 ocasiones, tanto en el cuerpo como en la cabeza, cuello y tórax, lesiones que le perforaron los pulmones.

Con Medina Sonda preso en Tabasco, en Mérida se les siguió proceso penal a Omar Miguel López Tobilla y Jonathán Mezquita Avalos, de 19 y 22 años de edad, quienes son señalados como los brazos ejecutores y fueron sentenciados en juicio a más de 40 años de prisión.

Al otro implicado, César Rogelio Reyes Barrueta, (a) “El Huero”, quien fue el que los contactó para señalar y vigilar a la futura víctima, se le concedió el criterio de oportunidad, al estar colaborando con la autoridad en el esclarecimiento del sangriento crimen.

(Armando Gamboa Romero)