La primera manga de langostas del año, proveniente de Tekax, ingresó en terrenos de Cumpich y Dzotchén, donde fueron combatidas esta madrugada con fumigaciones y mecanizados, por lo que no hubo daños a las siembras por parte de los acrídidos, informó Manuel Albares Martin, jefe de personal del Comité Estatal de Sanidad Vegetal de Campeche.
Fueron en total 10 hectáreas en las que se concentró la brigada para el combate de la plaga, que ha desatado inquietud en la comunidad de Dzotchén, cuyos habitantes tienen sembradíos subsidiados con el programa Sembrando Vida y temen que se los devoren las voraces langostas, que ya hicieron acto de presencia en Hecelchakán, ignorando si una parte de estos insectos ingresaron a la localidad o se dividieron para pernoctar en la zona con vegetación donde se fumigó.
Los pobladores de Cumpich se vieron sorprendidos al notar la presencia de una manga de langostas en sus terrenos y de inmediato dieron parte a los elementos del Cesavecam mediante David Uhu, comisario de Dzotchén.
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Al poco tiempo, los brigadistas verificaron que en el lugar no haya apiarios, ganado o casas cercanas ya que los químicos son agresivos y su peligrosidad amerita vigilancia para que no cause daños en montes, y mucho menos a las propiedades de cada ejido.
El jefe de la brigada explicó que no se sabe cómo ingresaron los acrídidos, aunque suelen entrar por Bécal; pero esta vez aparecieron en la comunidad Cumpich y se acudió a combatirlos, esperando desde el sábado a que se quedaran quietos en un lugar donde el insecticida no afectara.
Así que el domingo el enjambre fue visto en un cerro y el lunes ya sabían dónde estarían las langostas, eran tantas que se doblaban los árboles donde se posaron; sin perder tiempo la brigada del Cesavecam las eliminó.