Aunque el estado de Campeche es conocido por ser cálido y húmedo la mayor parte del año, con temperaturas medias anuales alrededor de 27 °C, no son raros los episodios de frío cuando los frentes fríos avanzan por la península de Yucatán y bajan los termómetros hasta valores poco habituales para estas latitudes.
En las primeras horas de algunas mañanas de febrero, por ejemplo, los termómetros pueden marcar entre 5 y 9 °C en varios puntos del estado, acompañados de viento del norte que intensifica la sensación de frío en calles y malecón.
¿“Charammara”, suéter o chaleco?
Cuando llega la “heladez” —como la llaman entre risas y memes locales— las chamarras ligeras, suéteres y chalecos se vuelven piezas casi obligatorias en los armarios campechanos. No se trata de abrigos pesados de invierno, sino de prendas versátiles que pueden usarse en capas para enfrentar las mañanas frescas y desaparecer en el mediodía cuando el sol levanta la temperatura.
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Heladez tortura a Campechanos, inicia la semana con temperaturas mínimas entre 5 y 9°C
En los mercados y tianguis, no faltan quienes estrenan suéteres o chamarras delgadas apenas anuncian la llegada de un frente frío. Bufandas ligeras, gorros, y hasta “chalecos de batalla” son comunes en minutos tempranos, especialmente entre adultos mayores y jóvenes madrugadores que salen por el pan o el café caliente.
Tradición y humor urbano
La creatividad campechana también se hace presente en la forma de vestir. Es común ver escenas que ya se han convertido en postales de la temporada: vecinos caminando con calcetines gruesos y chancletas, acompañados de un café humeante, ante la mirada divertida de quienes están más acostumbrados al calor.
En redes sociales, los comentarios y memes sobre la “heladez peninsular” abundan cada vez que llega un frente frío. “¿Quién vio 18 °C y ya sacó su chamarra?”, se lee en muchos hilos, mientras las mascotas de las casas incluso son vistas con pequeños suéteres, como si los campechanos quisieran proteger hasta al aire mismo de la mañana.
Más allá de la ropa
La forma de enfrentar la heladez no se limita a lo que se pone uno encima. El clima fresco invita a compartir desayunos calientes —como tamales, chocolate o pan tradicional— que ayudan al cuerpo a entrar en calor y a crear comunidad en los mercados y las plazas.
Aunque para muchos visitantes estas temperaturas pueden parecer suaves comparadas con climas invernales de otras regiones, para los campechanos representan un cambio notable en su rutina diaria: del corto y la playera del día anterior, a la chaqueta ligera y el café mañanero que acompañan la salida del sol
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JY