En la Entidad, seis municipios concentran la mayor cantidad de avistamientos de cocodrilos e interacción con humanos: Campeche, Carmen, Calkiní, Candelaria, Palizada y Escárcega, siendo este último el de más riesgo, y donde la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambio Climático y Energía del Estado (Semabicce) ha colocado alrededor de 14 señaléticas en puntos de peligro.
Jocelyn Durán Murrieta, titular de la dependencia, recordó que, si bien en 2025 no se registró ningún ataque de estos reptiles a personas, en años anteriores sí, principalmente por imprudencia, es decir, la gente ingresa a zonas donde habitan.
La funcionaria subrayó que los cocodrilos se encuentran en su hábitat natural y que el crecimiento urbano ha generado una mayor interacción con la población. “Primero que nada, estamos en su hábitat. Estas zonas eran originalmente de los cocodrilos y después llegamos nosotros a establecer ciudades”, explicó.
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En este contexto, destacó la implementación del programa SOS Cocodrilo, que se desarrolla en coordinación con la Universidad Autónoma de Campeche (UACAM) y especialistas en la materia, entre ellos el investigador Sergio Padilla, así como expertos provenientes de otros Estados del país. El objetivo principal del programa es identificar los puntos de riesgo donde se registra mayor interacción humano-cocodrilo y prevenir incidentes.
Como parte de estas acciones, la Semabicce ha colocado señalética preventiva en distintas zonas del Estado, particularmente en cuerpos de agua donde se ha detectado la presencia frecuente de estos reptiles. Asimismo, se ha capacitado a personal de Protección Civil de los municipios para que sepan cómo actuar y apoyar en la traslocación de ejemplares que representan un riesgo.
Durán Murrieta explicó que los cocodrilos considerados de riesgo son aquellos que han perdido el temor al ser humano o que se acercan de manera recurrente a zonas habitadas. En estos casos, se procede a su reubicación en sitios adecuados, siempre con la participación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y bajo estrictas medidas de seguridad tanto para las personas como para los animales.
La titular de la Semabicce reiteró que los ataques registrados en años anteriores han estado relacionados con conductas imprudentes, como ingresar a lagunas con alta población de cocodrilos o realizar actividades de pesca amarrando las presas al cuerpo. Por ello, llamó a la población a respetar la señalización, evitar acercarse a los reptiles y no invadir zonas de riesgo, apelando al sentido común y a la convivencia responsable con la fauna silvestre.