PARIS, Francia, 15 de octubre (AP).- Como una gigantesca montaña rusa de principio a fin sobre cinco trayectos de montaña, el Tour de Francia del año próximo tendrá nuevos picos y apenas unos cuantos kilómetros en contrarreloj.
Ello será de la delicia de escaladores como el reinante campeón Egan Bernal.
“Con sólo una contrarreloj, que además tiene una meta bien empinada, me encanta”, dijo Bernal, el colombiano que a sus 22 años se convirtió en el campeón más precoz del Tour desde la Segunda Guerra Mundial en julio. “Soy un escalador y son el tipo de etapas que me gustan. Será un Tour diferente. Muy pero muy duro, con muchas etapas muy elevadas”.
Con largada en Niza, la ciudad en la Riviera, la carrera con una distancia de 3,470 kilómetros y 3 semanas de duración, llevará al pelotón a dos enormes ascensos que un techo superior a los 1,500 metros desde la misma segunda etapa. Deberán batallar en los Alpes casi de inmediato, en el cuarto día de la ronda gala.
Mientras se han agendado un total de 29 ascensos en los Alpes, los Pirineos, el Macizo Central, la Jura y la cordillera de los Vosgos, sólo se contempla una cronometrada y esa cubrirá 36 kilómetros, en la penúltima etapa, hacia la estación de esquí de La Planche des Belles Filles -una brutal cuesta que se ha convertido en un clásico del Tour en años recientes. Será el escenario de la batalla final entre Bernal y sus rivales previo a la tradicional procesión a los Campos Elíseos, el 19 de julio.
Hecha a la medida para ciclistas como Bernal y el escalador francés French Thibaut Pinot, el Tour de 2020 comenzará con una semana de antelación debido a los Juegos Olímpicos de Tokio.