Síguenos

Última hora

Trump dice que "muchos" jefes militares de Irán murieron en ataque a Teherán, pero no dice cuándo

Opinión

México en su política exterior

Víctor Flores Olea

Entre la lluvia nutrida de asuntos que le han caído o provocado a López Obrador en los escasos cuatro meses que ocupa la primera magistratura, sobresalen los diferendos que ya tiene con Donald Trump, sobre todo referidos a los migrantes centroamericanos, a la construcción del muro que separaría la frontera norte de México de Estados Unidos, a la posición política frente a la actual Venezuela de Nicolás Maduro y ante la carta que AMLO hizo llegar al rey de España y al papa Francisco. Nos referimos sólo a los más importantes que han tenido el efecto de poner a discusión la política internacional del Presidente de México.

En cuanto a la cuestión venezolana, que muchos creyeron implicaría un peligroso aislamiento de México, y de varios hechos que mostraron una inesperada fuerza política de Maduro, dentro y fuera de Venezuela, la cuestión se ha dirimido definitivamente con la inhabilitación por quince años para ejercer todo cargo publico a Juan Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional de Venezuela. El dictamen fue pronunciado por el titular de la Contraloría General de la República, y en él se describe una larga investigación de hechos delictivo de los cuales resulta presunto responsable Guaidó. El titular de la Contraloría General de Venezuela precisó, en rueda de prensa, que una investigación iniciada el 11 de febrero determinó que Guaidó ocultó y falseó datos en su declaración patrimonial, además de que recibió fondos del exterior de los cuales no informó a la autoridad.

El contralor subrayó la inconsistencia de la declaración de bienes de Guaidó, en la que se precisan sumas muy superiores en los gastos del asambleísta respecto a los ingresos que le ha correspondido percibir como diputado a la Asamblea Nacional. Agregó que Guaidó, desde que fue electo diputado en 2015, no justificó la fuente de ingresos para financiar más de 91 viajes al extranjero, valuados en 94 mil 110 dólares, en los que se trasladó en aeronaves privadas o chárter y se hospedó en hoteles de lujo en más de 248 días.

Por otro lado, quien respondió directamente a Donald Trump, acerca del flujo de migrantes centroamericanos que necesariamente pasan por México, fue Marcelo Ebrard, después de escuchar la serie de despropósitos y la retórica majadera que utiliza Trump para dirigirse a nuestro país. Entre otras lindezas, el mandatario estadounidense amenazó nuevamente con cerrar la frontera sur si México no frena el flujo migratorio a Estados Unidos, aunque en esta ocasión estableció una fecha límite: mediados de la próxima semana.

El Presidente estadunidense reiteró su demanda de que México actúe y no sólo “hable” de medidas, afirmando que cerrará toda o partes de la frontera sur si el país vecino no frenaba “de inmediato” toda migración indocumentada. En una serie de tuits, en que acusó tanto a los demócratas como a México por no cumplir con sus deseos, acusó que el país vecino “gana más de 100 mil millones mensuales” sobre Estados Unidos. Por lo tanto, el Congreso debe cambiar nuestras leyes migratorias débiles ahora y México debe frenar a los ilegales de ingresar a Estados Unidos... a través de su país y de nuestra frontera sur”.

Con relación a las misivas que el presidente López Obrador envió al Rey de España y al Papa Francisco, el canciller Marcelo Ebrard reveló que hace unos cuantos días viajó al Vaticano para un encuentro discreto con el Papa Francisco, cuestión que no se publicó en México. Sobre este hecho, cuya respuesta ha sido clara por parte de los dos receptores de las misivas, me atrevería a decir que de una y otra parte se perdió la oportunidad de oro que abrió el mensaje del presidente de México.

Tanto López Obrador como sus muy distinguidos corresponsales hubieran podido proclamar que la Conquista no sólo fue un zafarrancho en que corrieron ríos de sangre, sino también la oportunidad única e irrepetible de un “encuentro” que dio origen al traslado de un idioma (el español) de un continente a otro. Hoy, del río Bravo a la Patagonia hablamos el español que nos llegó con toda su riqueza, fuerza expresiva y modulación poética. Hoy nos entendemos en esta parte del mundo y entendemos a otras partes del mundo gracias al idioma castellano, que tantas glorias ha tenido empezando por la presencia inmortal de Cervantes. Nos entendemos entre nosotros o disentimos también entre nosotros, gracias al español que llego al mismo tiempo que los caballos, los escudos y las bombardas. Murieron muchos, sin duda, y florecieron otros como Sor Juana Inés de la Cruz, Gabriela Mistral o Pablo Neruda. Sí, en ocasiones con sangre entra la letra, pero en este caso se recibió también un universo de cultura, de formas, de apoyos al alma, de posibilidad de ser “otro”. Y esto sin hablar de una de las mayores religiones del mundo que tanta dicha y esperanza han despertado en sus creyentes.