Durante los primeros minutos de este viernes se perpetró un ataque a balazos en la supermanzana 259 de Cancún, donde un hombre de 45 años fue atacado por la espalda cuando se dirigía a tomar el transporte público para iniciar su jornada laboral. El hecho ocurrió alrededor de las 5:35, sobre la avenida Francisco I. Madero, conocida como Ruta 4, a la altura de la manzana 104.
De acuerdo con el propio lesionado, identificado como Martín, minutos antes había salido de su vivienda tras alistarse para ir a trabajar. Caminaba por uno de los andadores de la zona cuando escuchó que la madre de sus hijos le gritó desde el domicilio; sin embargo, decidió continuar su trayecto sin detenerse. Instantes después se escuchó una detonación. Casi de inmediato sintió una sensación de calor intenso en la espalda y comprendió que había sido herido.
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Al voltear, alcanzó a observar a un hombre vestido completamente de negro. Sin detenerse a confrontarlo, Martín corrió hacia la avenida principal en busca de ayuda. Fueron vecinos de la zona quienes, al percatarse de la situación, lo auxiliaron y solicitaron apoyo a los servicios de emergencia del 911. Elementos de la Policía Municipal y paramédicos arribaron al sitio para luego trasladarlo al Hospital de Especialidades del IMSS, donde fue ingresado para su valoración médica.
El parte preliminar señaló que presentaba una herida por proyectil de arma de fuego con orificio de entrada y sin salida, alojado en la espalda. A pesar de lo delicado del ataque, su estado de salud fue reportado como estable horas después de su ingreso.
En su declaración inicial, el lesionado dejó entrever que el atentado podría estar relacionado con conflictos personales. Señaló que mantiene diferencias constantes con la madre de sus hijos, con quien comparte domicilio aunque cada uno sostiene actualmente otra relación sentimental. Según dijo, durante discusiones previas ella lo habría amenazado de muerte, situación que ahora forma parte de las líneas de investigación.
Los elementos de la Policía Municipal acudieron como primeros respondientes y acordonaron el área para preservar posibles indicios. No obstante, en la inspección inicial no fueron localizados casquillos percutidos en el lugar, lo que complica la reconstrucción inmediata de los hechos. Tampoco se reportó la existencia de cámaras de videovigilancia que pudieran haber captado el momento del ataque o la ruta de escape del agresor.
La investigación quedó en manos de las autoridades ministeriales, quienes deberán esclarecer si se trató de un ataque directo vinculado a un conflicto de carácter pasional o si existen otros factores detrás de la agresión. Mientras tanto, la víctima permanece bajo observación médica.