Alrededor de 30 vecinos de la Región 93, manzana 97, entre las calles Mina, 2A-4 y calle 30, se manifestaron la tarde de este día para expresar su rechazo a la construcción de un encierro de camiones y bodegas en un predio que, aseguran, estaba destinado como área verde.
Los inconformes señalaron que desde hace varios años se les informó que dicho terreno no sería urbanizado. Incluso, afirmaron que en administraciones pasadas la gobernadora del estado, Mara Lezama, les habría indicado que la zona se mantendría como un espacio de conservación ambiental. No obstante, denunciaron que recientemente la empresa constructora inició trabajos de deforestación, arrasando con la vegetación existente.
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De acuerdo con los vecinos, al momento de adquirir sus viviendas, la inmobiliaria encargada de la venta les aseguró que el predio colindante permanecería como área verde.
Indicaron que en el lugar existía una importante diversidad de flora y fauna, con presencia de distintas especies de aves, así como un cenote natural, el cual presuntamente habría sido rellenado o cubierto durante las labores de limpieza y desmonte.
Durante la manifestación se presentó una mujer que se identificó como la presunta propietaria del terreno, quien mostró a los vecinos un croquis y escrituras que, según afirmó, la acreditan legalmente como dueña del predio.
Asimismo, señaló que cuenta con los permisos correspondientes para la tala de árboles y el desarrollo del proyecto, aunque se negó a exhibir dicha documentación, argumentando que únicamente la presentaría ante autoridades competentes.
Los vecinos expresaron su preocupación por el impacto ambiental, el incremento del tráfico pesado y los posibles riesgos a la seguridad y calidad de vida que implicaría la instalación de un encierro de camiones en una zona habitacional. Algunos de los manifestantes señalaron tener más de 30 años viviendo en el área.
Cabe destacar que durante la protesta no se presentó ninguna autoridad municipal, estatal ni ambiental, por lo que el encuentro se limitó a un intercambio de argumentos entre los habitantes y la presunta propietaria del predio.
Los vecinos advirtieron que continuarán manifestándose y buscarán la intervención de las autoridades correspondientes para frenar la obra y esclarecer la legalidad de los permisos otorgados, así como los posibles daños ambientales ocasionados en la zona.