Quintana Roo / Riviera Maya

Descenso de temperaturas provocó la pérdida de más de dos hectáreas de plátano en Nuevo Israel

Campesino de esta comunidad en Felipe Carrillo Puerto, revela que el cultivo le permite ingresos por vender el producto y las hojas.

Existe el riesgo de que no se  produzcan más frutos en los  platanales, debido a la heladez  que secó las flores
Existe el riesgo de que no se produzcan más frutos en los platanales, debido a la heladez que secó las flores / Justino Xiu Chan

La pérdida de más de dos hectáreas de plátano en la comunidad Nuevo Israel, así como la afectación de aproximadamente 20 ha de zonas reforestadas en la localidad Ignacio Manuel Altamirano, es una de las consecuencias que ha dejado el marcado descenso de la temperatura en el municipio Felipe Carrillo Puerto.

Marcos Ay, habitante de Nuevo Israel, señaló que una de las alternativas productivas implementadas en esta comunidad, principalmente por su familia, fue el cultivo de plátano, el cual les permite obtener dos fuentes de ingreso: la comercialización del fruto y la venta de las hojas.

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Explicó que esta decisión surgió debido a que en reiteradas ocasiones sembró la milpa y registró pérdidas en las cosechas, a pesar de realizar fuertes inversiones. Ante la falta de resultados favorables, optaron por buscar otras opciones agrícolas, decidiendo establecer al menos dos hectáreas de plantación de plátano.

Indicó que los últimos años la producción se había desarrollado de manera favorable, ya que el producto se comercializaba tanto en el mercado local como en la cabecera municipal y comunidades cercanas, generando beneficios adicionales con la venta del fruto y del follaje.

Ejidatarios sembraron 15 mil plantas de distintas especies en áreas que presentan deterioro ambiental / Justino Xiu Chan

Sin embargo, reveló que las bajas temperaturas que prevalecieron por más de dos semanas provocaron que las flores se secaran, lo que genera el riesgo de que no haya fecundación y, en consecuencia, no se produzcan más frutos.

Por otro lado, en el ejido de la comunidad Ignacio Manuel Altamirano, el descenso térmico afectó de manera considerable las labores de reforestación realizadas a finales del año pasado, cuando se plantaron más de 15 mil ejemplares en una superficie aproximada de 20 hectáreas que presentaban un alto grado de deterioro natural.

Celso Chan Kantún informó que el año anterior los ejidatarios de esta localidad llevaron a cabo trabajos de restauración ambiental en áreas dañadas de la selva, aprovechando las lluvias de fin de año para sembrar más de 15 mil plantas de distintas especies, entre ellas chicozapote, ramón y otros árboles nativos.

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Agregó que actualmente los ejidatarios se encuentran organizándose para reponer las plantas que resultaron afectadas; no obstante, en esta ocasión planean introducir una especie conocida como maculís, la cual consideran podría ser más resistente a este tipo de fenómenos climatológicos.

Mencionó que cuentan con un vivero que podría apoyar en la atención de esta problemática, aunque reconoció que este fenómeno climático impactó a diversos sectores, especialmente al campo, una situación que muchas veces pasa desapercibida para la población, pero no para quienes dependen directamente de la actividad agrícola.