La influenza H3N2, además de infecciones respiratorias, todas causadas por las inclemencias del ambiente frío que se han experimentado en las últimas semanas, se han convertido en el primer reto del año para alumnos, docentes, administrativos y padres de familia de escuelas de nivel básico y medio superior de carácter privado en Mérida, incluso en el interior del estado.
Elías Dájer Fadel, presidente de la Asociación Mexicana de Escuelas Privadas (Amepac), dijo que en cuanto se detecta un estudiante con signos de alarma de alguna posible infección respiratoria – u otro padecimiento – se notifica al padre de familia o tutor, para retirar al menor del centro educativo e iniciar el tratamiento que señale el médico de confianza. Además, recordó que, desde el regreso a clases después de la pandemia e incluso antes, se han mantenido y reforzado los filtros de sanidad en los accesos a las escuelas particulares para prevenir.
Noticia Destacada
Preinscripciones Yucatán 2026-2027: Fecha para la publicación de resultados
Dájer Fadel reconoció que han tenido una respuesta responsable de los padres de familia y tutores cuando se les avisa que su hijo presenta síntomas, pues en comparación con instituciones públicas de los mismos niveles, sí dejan de llevar a los alumnos enfermos a las escuelas hasta que se encuentren nuevamente estables de salud, esto evita que las enfermedades se propaguen y que las actividades escolares se detengan.
Asimismo, el presidente de la Amepac comentó que las escuelas no son un centro donde se originan las enfermedades, son más bien un reflejo de lo que pasa externamente en la comunidad; sin embargo, si no hubiera colaboración de los papás y tutores, así como estrategias de prevención de las autoridades de cada escuela, habría muchos más contagios de los que actualmente se reportan.
Noticia Destacada
Más de 40 secundarias de Yucatán registran sobredemanda; la Segey aplicará criterios de asignación
Finalmente, Dájer Fadel aseveró que la pandemia de COVID-19 que impactó fuertemente a las escuelas privadas de Yucatán y de todo el país, trajo consigo muchas enseñanzas, entre ellas no tomar con vacilación cualquier signo de alarma ante cualquier padecimiento infeccioso o viral, para evitar nuevamente un confinamiento que puede traer grandes consecuencias educativas, sociales y económicas.