El poblano Aurelio Pérez llegó a la ciudad de Calkiní para vender dulces, actividad que ha realizado desde hace tres meses, tiempo que ha estado fuera de casa y asegura que Calkiní ha sido una buena plaza para comercializar sus productos y por ello ha obtenido buenas ganancias, las cuales envía a su familia. Adelantó que así estará hasta el mes de mayo, cuando tiene planeado regresar a su pueblo para estar con su gente, pero después volverá a Calkiní para continuar con la venta.
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Dijo que ha recorrido parte del país, pero se adaptó más en el Estado y en este municipio, donde asegura que ha tenido buenos clientes y buenas ventas, por lo que se mantendrá unos meses más.
Destacó que al regresar en mayo aprovechará la cosecha de mango, ya que inicia la temporada. Explicó que su venta varía y sus clientes lo saben, por lo que en cada temporada oferta el producto que predomina en las cosechas.
Detalló que durante diciembre se dedica a la venta de botanas, por ser un mes de frío y porque el producto aguanta varios días. Pero en la temporada de calor se dedica a la venta de mangos y jícamas, las cuales corta y prepara en vasitos para su comercialización.
Aseguró que lleva casi 30 años de dedicarse a la venta de estos productos, y que es una fuente de empleo que le deja buenas ganancias al final de la temporada.
Destacó que ha trabajado durante casi 30 años en el comercio de dulces y fruta fresca, y a lo largo de este tiempo ha logrado diversificar su oferta para adaptarse a las estaciones del año.
Sin embargo, aclaró que su vida está marcada por largos periodos alejado de su familia, pero mantiene la esperanza de que todo su esfuerzo valdrá la pena.
“Lo hago por ellos, para que puedan tener lo que necesitan; en cuanto termine con mis planes de ventas aquí, regresaré a mi hogar para disfrutar de un descanso con los míos”, comentó el vendedor.