En medio de un profundo dolor, familiares y amigos dieron el último adiós al pequeño Federico Efraín Ramírez Cruz, quien perdió la vida en el accidente aéreo ocurrido hace 17 días en la bahía de Galveston, Texas, donde su madre logró sobrevivir. El menor había sido trasladado a Estados Unidos para recibir atención médica especializada, sin embargo, la aeronave en la que viajaba se desplomó en aguas texanas, dejando un saldo trágico que conmovió a la comunidad campechana.
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El último adiós a Federico: velan en Escárcega a menor fallecido en accidente aéreo en Texas
Durante la madrugada del jueves, familiares y amigos recibieron el cuerpo de Federico en su domicilio de la colonia Emiliano Zapata, donde se llevó a cabo el velorio acompañado por vecinos, comerciantes ambulantes y personas cercanas que se solidarizaron con la familia. Su abuelo, Efraín Cruz Vives, expresó la tristeza y el gran dolor que embarga a todos, mientras la comunidad se mantenía cercana para brindar apoyo.
Más tarde, el féretro fue trasladado a la iglesia católica Inmaculado Corazón de María, donde se celebró una misa y el bautizo póstumo del menor. El cortejo llegó acompañado de sus padres, familiares y amigos, en un acto profundamente conmovedor que arrancó lágrimas entre los presentes. Durante la ceremonia, el párroco Leonardo Castillo Contreras impartió las aguas de Jordán a Federico, gesto que conmovió a todos los asistentes, especialmente a sus padres y familiares.
Posteriormente, el cuerpo sería trasladado al crematorio, donde sus cenizas serán entregadas en una urna. Los padres han decidido mantenerlas en su hogar junto con las de su hermanita María Guadalupe, quien falleció hace cuatro años a los cinco meses de edad.
El bautizo y despedida de Federico se convirtieron en un acto de fe, amor y esperanza, que unió a la comunidad de Escárcega en torno a la familia Ramírez Cruz, reafirmando su apoyo en uno de los momentos más difíciles de su vida.