Las descompensaciones por diabetes, hipertensión y otros padecimientos crónico-degenerativos representan hasta el 50 por ciento de las atenciones que se brindan diariamente durante servicios de emergencia, principalmente durante la madrugada, informó Carlos Candanedo Hernández, comandante del Grupo Nova, quien confirmó lo que ya habían advertido algunos médicos: tras las fiestas decembrinas, se ha incrementado el número de personas que requieren atención prehospitalaria por descontrol en los niveles de azúcar o presión arterial, situación atribuida al exceso en el consumo de alcohol y alimentos, así como al abandono de tratamientos médicos.
Explicó que, a diario reciben llamados a los números de emergencia, donde las personas aseguran que su familiar está en un cuadro grave, con dificultades para respirar, dolor en el pecho o desmayos. En muchos casos, al llegar al lugar, los pacientes reconocen no haber comido o no haberse tomado sus medicamentos, lo que provoca descompensaciones que, si bien generan malestar, no siempre constituyen una urgencia médica.
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Candanedo Hernández detalló que los cuerpos de auxilio únicamente pueden brindar atención básica y estabilizar al paciente, ya que no están autorizados para suministrar medicamentos, y en numerosos casos el traslado hospitalario no es necesario, lo que genera inconformidad tanto en los pacientes como en los centros médicos.
Indicó que se han atendido casos con presión arterial de hasta 180, así como variaciones importantes en los niveles de glucosa, y advirtió que algunas personas esperan varias horas antes de solicitar ayuda, llegando incluso a presentar cuadros graves como coma diabético.
Finalmente, exhortó a la población a ser responsable con su salud: acudir a chequeos médicos periódicos y cumplir con sus tratamientos, ya que la prevención es clave para evitar complicaciones que saturan los servicios de emergencia. También recomendó hacerse una valoración médica si se sospecha de descontrol alimenticio, pues podría tratarse de una condición irreversible, como un infarto.