Lo que inició como una jornada ordinaria de trabajos de repavimentación se convirtió en un hallazgo histórico que despertó sorpresa y curiosidad entre vecinos y autoridades.
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Un antiguo cañón, presuntamente de la época colonial y con una antigüedad superior a los 300 años, fue localizado enterrado bajo la vía pública en la colonia Guanal, lo que derivó en la inmediata movilización de autoridades municipales y personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El descubrimiento ocurrió sobre la calle 28, esquina con la calle 19, donde una empresa particular ejecuta labores de rehabilitación del pavimento y colocación de tubería de agua potable.
Fue durante las excavaciones con maquinaria pesada cuando los trabajadores se percataron de un objeto metálico de gran tamaño y peso inusual, lo que levantó sospechas y los llevó a detener los trabajos y dar aviso a las autoridades correspondientes.
Al arribar al lugar, elementos municipales acordonaron la zona mientras especialistas del INAH realizaban una primera inspección. Tras retirar con cuidado el material que lo cubría, se confirmó que se trataba de un cañón de época colonial, pieza que, de acuerdo con los primeros análisis visuales, podría haber permanecido enterrada durante varios siglos.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los expertos fue que el cañón presentaba una munición alojada en la boca, lo que incrementó las medidas de seguridad y abrió la posibilidad de que el artefacto pudiera contener algún objeto en su interior, ya sea como parte de su uso militar original o incluso como resguardo de algún botín, hipótesis que no ha sido descartada.
Ante el hallazgo, el área permaneció asegurada de manera preventiva durante varias horas, mientras se realizaban las maniobras necesarias para la extracción del pesado artefacto, evitando cualquier riesgo para los trabajadores y vecinos de la zona. Una vez retirado, el cañón fue asegurado por personal del INAH y trasladado a sus instalaciones, donde será sometido a estudios más detallados para determinar con precisión su origen, antigüedad, contexto histórico y estado de conservación.
Hasta el momento, no se ha definido si la pieza permanecerá en la Isla o será enviada a la capital para su resguardo y posible restauración. No obstante, el hallazgo ha generado expectativa entre los habitantes de la colonia Guanal, quienes han expresado su deseo de que el cañón se quede en la comunidad y sea exhibido como monumento histórico en el parque de la colonia, como un recordatorio tangible del pasado y un nuevo símbolo del patrimonio cultural e histórico de la Isla.