Autoridades de Estados Unidos informaron este viernes la detención de Zubayr al Bakoush, a quien identificaron como un presunto responsable del ataque armado de septiembre de 2012 contra la misión estadounidense en Bengasi, Libia.
El anuncio se realizó en una rueda de prensa encabezada por la fiscal general Pam Bondi, junto con el director del FBI, Kash Patel, y la fiscal federal Jeanine Pirro.
De acuerdo con lo expresado en el mensaje institucional, el detenido sería trasladado y presentado ante la justicia estadounidense, donde enfrentaría cargos vinculados con asesinato, terrorismo e incendio provocado, entre otros, conforme avance el procedimiento judicial.
El contexto: el ataque de Bengasi y las víctimas
El atentado del 11 de septiembre de 2012 en Bengasi dejó cuatro estadounidenses muertos, entre ellos el embajador J. Christopher Stevens y otros funcionarios y exintegrantes de fuerzas especiales, en un episodio que se convirtió en uno de los casos más sensibles para la política exterior y de seguridad de Washington.
Con el paso de los años, el caso se mantuvo como un tema recurrente en la disputa política interna de Estados Unidos, particularmente por las críticas republicanas al manejo de la crisis durante la administración de Barack Obama.
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Antecedentes judiciales y el mensaje de “no hay impunidad”
En el historial del caso, un tribunal federal en Estados Unidos sentenció en junio de 2018 al libio Ahmed Abu Khatallah a 22 años de prisión por cargos federales relacionados con el ataque.
El anuncio de una nueva detención se presentó también como un mensaje de alcance internacional: que, aun con el paso del tiempo, las autoridades estadounidenses buscarán procesar a quienes acusen de delitos contra su personal diplomático y sus ciudadanos.
Qué sigue: carpeta, audiencia y el debido proceso
Tras una detención de este tipo, el siguiente paso suele ser el desahogo de audiencias iniciales, la formalización de cargos y el inicio de una ruta judicial donde la fiscalía debe sostener su caso con pruebas y el acusado cuenta con garantías de defensa.
El alcance final del caso dependerá de lo que se acredite ante el juez y de los elementos que se presenten durante el proceso.
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