Por Salvador Canto
Con el constante pretexto de recortes presupuestales a nivel federal, a lo largo de los dos últimos sexenios, fueron varios los proyectos fallidos que no se concretaron en Cancún, pese a que en su momento, los presidentes en turno los habían considerado prioritarios dentro de su agenda, entre ellos el puente de la Laguna Bojórquez y el aeropuerto de la Riviera Maya.
Ahora, con toda la atención centrada en el proyecto del Tren Transpeninsular que prometió el presidente electo y del cual ya existen importantes avances entre los gobiernos de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, que serán los lugares por donde pasaría dicho ferrocarril con vocación turística y de carga, los empresarios y ciudadanos esperan que este sí pueda llevarse a cabo.
Sin embargo, llama la atención que así como este mega proyecto que está en puerta, el gobierno federal -tanto el que dentro de 15 días culmina su administración, como el anterior- presentaron con bombos y platillos otros más que, en su momento, sirvieron incluso como bandera política.
Uno de ellos fue precisamente el puente de la Laguna Bojórquez, que incluso fue incluido dentro del Programa Nacional de Infraestructura, PNI, 2014-2018 del gobierno federal que encabeza Enrique Peña Nieto.
Esto generó total alegría entre el sector hotelero porque se pondría fin al eterno problema del tránsito vehicular en el Bulevar Kukulcán, pues dicho proyecto logró además contar con la anuencia de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que dio “luz verde” al autorizar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ingresada por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) desde el 2014.
Dicha anuencia se dio con la clave 23QR2014V0009, con la cual la dependencia federal notificó la autorización del proyecto en lo referente a leyes ambientales y le otorgó al Fonatur una vigencia de permiso de 6 a 50 años.
Sin embargo, al poco tiempo y en medio de una situación complicada en materia económica del gobierno federal, éste anunció recortes presupuestales a través de la Secretaría de Hacienda que afectaban diversos proyectos y uno de ellos fue precisamente el puente de la Laguna Bojórquez, que quedó como un proyecto fallido.
Aeropuerto de la Riviera Maya, otro fiasco
Otro de los proyectos fallidos del gobierno federal es precisamente la construcción del aeropuerto de la Riviera Maya y por el que incluso, el entonces presidente, Felipe Calderón, el lunes 2 de marzo de 2010 encabezó, en Quintana Roo, el anuncio formal del que llegó a nombrar como una de las más grandes obras de infraestructura en la región.
“Hoy anunciamos la construcción del Aeropuerto de la Riviera Maya, un proyecto que será clave para impulsar el turismo, el desarrollo y el empleo de este gran estado y que iniciará precisamente con el proceso de licitación (sic)”, dijo en su intervención Felipe Calderón, durante la presentación del mencionado proyecto que hasta la fecha no se llevó a cabo.
Adicionalmente, entre ambos gobiernos (de Calderón y Peña Nieto), quedó en el aire también el proyecto para construir el Gasoducto de Progreso, Yucatán, hacia Cancún, con una extensión de 310 kilómetros, que supuestamente se haría con inversión mixta, es decir, tanto pública como privada, lo que nunca se concretó.