Afiliados a la AMIC en Quintana Roo reconocen la importancia de la sana distancia
* Lamentan que las nuevas medidas vengan también con costosas multas para empresas ya golpeadas
económicamente * Confían en que las autoridades no sean tan estrictas durante el proceso de adaptación
Por Miguel Ángel Fernández
CHETUMAL, 21 de mayo.- Para la Asociación Mexicana de la Industria de la Construcción (AMIC) en Quintana Roo los nuevos protocolos a implementar son necesarios, pero ha generado incomodidad en los agremiados las exigencias de la autoridad y que al no cumplirlos vienen multas fuertes.
El presidente de la AMIC Quintana Roo, German Gaitán Guerrero, manifestó que las empresas constructoras reconocen la importancia de los protocolos de sana distancia y protección laboral, acordes con los lineamientos generales que dispongan las secretarías de Salud, de Economía y del Trabajo y Previsión Social.
“Nos estamos preparando para su cumplimiento. Estamos animados y entusiasmados para que podamos empezar a trabajar y producir”, dijo.
Gaitán Guerrero reconoció que se tendrán que cumplir las diferentes normas para seguridad de quienes trabajan en la industria de la construcción, aunque hizo un llamado a las autoridades a no ser demasiado estrictas, comprendiendo que es un proceso adaptarse a las nuevas medidas.
El presidente de la AMIC dijo que ciertamente ha causado incomodidad en los empresarios de la construcción los cuestionarios de las autoridades y, sobre todo, conocer que algún incumplimiento de las nuevas medidas puede reflejarse en costosas multas para empresas ya golpeadas económicamente por la inactividad de los meses previos.
Cabe mencionar que de acuerdo con los lineamientos, las empresas deberán capacitar a las personas trabajadoras para prevenir y controlar la propagación del virus COVID-19, con información sobre lavado de manos, práctica de los estornudos y la tos en el ángulo interno del brazo, no escupir ni tocarse la cara con manos sucias.
También deberán capacitarlos en la limpieza y desinfección de superficies y objetos de uso común en oficinas, sitios cerrados, transporte y centros de reunión, así como mantener la sana distancia.
Para cumplir con el distanciamiento físico entre trabajadores, “se deberán modificar los hábitos para favorecer una distancia mínima de 1.5 metros entre las personas, y la disminución de la frecuencia y el encuentro cara a cara, incluyendo la adecuación de espacios y áreas de trabajo”.
Entre otras medidas también se deberán establecer horarios alternados de comidas, baños y actividades cotidianas para reducir el contacto entre personas e incrementar el número de vehículos de transporte de personal, para de esta manera mantener una sana distancia entre trabajadores.