Frans Blom nació en 1893 en Dinamarca, en el seno de una familia acaudalada. Como no estudiaba ni trabajaba, la familia lo despachó a México en 1919… Sin boleto de regreso. Esa fue su suerte, pues acá encontró trabajo, estudio y sentido de vida.
Empezó como explorador de las compañías petroleras y para ello atravesó las selvas de Tabasco y Chiapas. Estudió arqueología en la Universidad de Harvard y de 1926 a 1941 fue director del Middle American Research Institute (MARI) de la Universidad de Tulane en Nueva Orleans.
En Uaxactún, Guatemala, identificó en 1923, como pionero, edificios orientados astronómicamente para registrar los equinoccios, tal como hoy observamos en Chichén Itzá, Dzibilchaltún y otros sitios. Posteriormente se dedicó a estudiar las culturas de la selva lacandona.
Tuvo una estancia intermedia en Yucatán, pues efectuó trabajos relacionados con Uxmal, destinados a la celebración del centenario de la fundación de Chicago con la exposición Century of Progress, en 1933, con el tema de las innovaciones tecnológicas. Para ello, se elaboró una réplica del edificio Monjas de Uxmal y Frans Blom dirigió, en 1930, el trabajo de sacar los moldes de yeso necesarios para la reconstrucción.
Murió como ciudadano mexicano y fue honrado con la Medalla al Mérito Ciudadano en Chiapas en 1954. Su casa Na Bolom, en San Cristóbal de las Casas, que construyó en 1950 con su esposa Gertrude Duby Blom, reconocida fotógrafa de los lacandones, es hoy un importante centro de investigaciones.
Con información de Christian Rasmussen
Por Redacción Por Esto!