
Un cortocircuito provocó un incendio en una vivienda del fraccionamiento Valle Oriente, generando momentos de gran tensión. El siniestro ocurrió durante la mañana de ayer en una casa ubicada en la calle 23E con 4A, donde residía Juana C. G., de 24 años, junto con su hijo de tres años.
Según datos oficiales, las llamas se originaron en la cablería del inmueble, presuntamente a causa de un cortocircuito. El fuego se propagó rápidamente por las paredes y techos de la vivienda, lo que alarmó a los vecinos, quienes solicitaron de inmediato la intervención de las autoridades.
Al lugar acudieron elementos de la Policía Municipal y Ecológica de Kanasín, quienes desplegaron un operativo de emergencia para salvaguardar la vida de los ocupantes. Gracias a su oportuna intervención, lograron rescatar a Juana y a su pequeño, quienes fueron atendidos en el lugar por los paramédicos. Afortunadamente, ambos se encuentran fuera de peligro, aunque presentaron crisis nerviosa tras lo ocurrido.
Vecinos como doña María López relataron los momentos de angustia vividos: “Escuchamos un fuerte chispazo y de pronto comenzó a salir humo de la casa. Todos corrimos a ayudar, pero las llamas crecieron muy rápido. Gracias a Dios llegaron los policías y sacaron a la muchacha y a su niño”.
El incendio, que amenazaba con extenderse a las viviendas colindantes, fue finalmente controlado gracias a la rápida actuación de las corporaciones locales, lo que evitó una tragedia mayor. No obstante, los daños materiales fueron considerables, incluyendo la pérdida de electrodomésticos, ropa y parte del mobiliario.

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El comandante de la Policía Municipal, Luis Méndez, subrayó la importancia de contar con protocolos de reacción inmediata ante emergencias: “La rápida respuesta permitió evitar una desgracia. Reiteramos a la ciudadanía para revisar constantemente sus instalaciones eléctricas y prevenir incidentes de este tipo”.
El suceso ha dejado consternada a la comunidad, que ahora se organiza para apoyar a Juana y a su hijo con donaciones de ropa y víveres mientras se recuperan. “Somos una comunidad unida, y cuando uno pasa por un mal momento, los demás nos solidarizamos. Lo material se recupera, pero lo importante es que ellos están vivos”, expresó don Manuel Herrera, vecino del fraccionamiento.
Este caso también encendió las alarmas entre los habitantes de Valle Oriente, donde reconocen que muchas viviendas presentan instalaciones eléctricas deficientes por el uso excesivo de aparatos. Por ello, vecinos han solicitado a las autoridades municipales y estatales la implementación de campañas de prevención y asesoría técnica para evitar futuras tragedias.
Aunque este incendio no cobró vidas humanas, ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de fortalecer la cultura de la prevención en los hogares. Para Juana y su hijo, lo ocurrido será un recuerdo difícil, pero también una segunda oportunidad de vida gracias a la rápida intervención de los cuerpos de emergencia y a la solidaridad de su comunidad.