El arranque del 2026 trajo consigo un fuerte aumento en el costo de la vida en Yucatán. Durante la primera quincena de enero, el estado registró el mayor incremento en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del país, con una variación de 1.10 por ciento, más de tres veces por encima del promedio nacional, que fue de 0.31 por ciento, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El comportamiento inflacionario de la entidad fue atípico frente al resto del país: mientras Yucatán encabezó la lista de aumentos, otras entidades, como Durango y Baja California Sur, reportaron incluso disminuciones en sus precios durante el mismo periodo. Este contraste colocó al estado como el de mayor presión inflacionaria en México en la quincena analizada.
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La capital yucateca también destacó en el panorama regional: Mérida superó en carestía a otras ciudades del sureste con fuerte actividad económica y turística, como Campeche y Cancún, que registraron incrementos menores.
Este escenario refleja el impacto directo que el encarecimiento de bienes y servicios tiene en la economía cotidiana de la Península de Yucatán, una región estrechamente conectada por el comercio, el turismo y la movilidad de personas.
Cifras anualizadas
A nivel nacional, la inflación anual se ubicó en 3.77 por ciento. El principal motor de este comportamiento fue el componente subyacente, que incluye mercancías y servicios con precios más sensibles a la dinámica del mercado, como la demanda y los costos de producción. Este rubro reportó un aumento anual de 4.47 por ciento.
En contraste, el componente no subyacente –integrado por productos agropecuarios, energéticos y tarifas reguladas– mostró una presión menor, con un incremento anual de 1.43 por ciento.
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Entre los productos y servicios que más influyeron en el alza de precios destacan bienes de consumo cotidiano, como los cigarrillos, los refrescos envasados (con incrementos más notables en relación con el año pasado) y los alimentos preparados en establecimientos populares, como las fondas, loncherías y taquerías.
En sentido opuesto, algunos servicios y productos registraron bajas, entre ellos el transporte aéreo, el huevo y el gas doméstico LP, lo que ayudó a amortiguar parcialmente el impacto inflacionario general.