El Centro de Rehabilitación Infantil (CRI) de la X Región Militar, ubicado en la ciudad de Mérida, se consolida como un referente en la atención médica y terapéutica especializada para niñas y niños desde el primer mes de vida hasta los 17 años con 11 meses.
Se trata del único centro de su tipo en la Península de Yucatán y en todo el Sureste del país, al ofrecer servicios integrales dirigidos a la rehabilitación física, emocional y cognitiva de pacientes pediátricos.
Entre los tratamientos más destacados que se brindan en este espacio se encuentra la equinoterapia, una intervención terapéutica que utiliza el movimiento del caballo como herramienta de rehabilitación y que sólo se aplica tras una valoración médica o psicopedagógica previa.
El teniente coronel médico cirujano Germán López Bautista, director del CRI, explicó que únicamente los menores que cumplen con el perfil clínico pueden acceder a esta terapia, previo consentimiento informado de sus familiares y el diseño de un programa personalizado acorde a sus necesidades.
Estimulación motora, emocional y cognitiva
La equinoterapia permite trabajar de manera simultánea aspectos motores, emocionales y cognitivos. En el plano físico, contribuye al estiramiento y relajación muscular, mejora la postura, el equilibrio y la coordinación, y favorece el fortalecimiento de los músculos, especialmente del tronco y las extremidades.
En casos de alteraciones motoras, ayuda a reducir contracturas y a estimular patrones de movimiento más funcionales en los pacientes.
En el ámbito emocional y conductual, esta terapia tiene beneficios relevantes: fomenta la confianza, mejora la autoestima, fortalece la atención y la concentración, y facilita procesos de autorregulación, especialmente en niñas y niños con condiciones del neurodesarrollo.
El contacto con el caballo, su ritmo y la interacción constante durante la sesión generan un entorno terapéutico que favorece la calma, la seguridad y el vínculo emocional.
Noticia Destacada
Centro Estatal de Atención para el Autismo, prioridad del Gobierno de Yucatán en 2026
Sesiones y seguridad
El capitán primero de Sanidad, René Avendaño Ruiz, detalló que cada sesión de equinoterapia tiene una duración aproximada de 30 minutos y requiere la participación de un equipo multidisciplinario integrado por un terapeuta, un cabestreador, un médico de seguridad, el caballo y el paciente.
Subrayó que el proceso inicia mucho antes del contacto con el menor, ya que el caballo pasa por una rutina de preparación que incluye limpieza, activación física mediante paso, trote y galope, así como la colocación del equipo especializado, como el albardón y los ronzales, que garantizan la seguridad del paciente.
Este procedimiento se realiza de manera rigurosa con cada uno de los caballos del centro, con el objetivo de asegurar condiciones óptimas para la terapia y maximizar los resultados en cada sesión.
Con autismo y TDAH
En cuanto al perfil de los pacientes, el CRI atiende principalmente a niñas y niños dentro del espectro autista, así como a menores con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), trastornos del lenguaje, de conducta y otras neurodivergencias.
Para acceder a la terapia, es indispensable contar con una indicación médica y no presentar lesiones recientes ni haber pasado por cirugías en fechas cercanas.
Además de los avances físicos, la equinoterapia ha demostrado ser una herramienta eficaz para mejorar la interacción social, la comunicación y la adaptación emocional, convirtiéndose en un apoyo terapéutico integral que impacta de forma positiva en la calidad de vida de las infancias atendidas y de sus familias.