Por presuntas irregularidades en la asignación de obras y el manejo de recursos, Ricardo López Blanco fue destituido del cargo de director general del Instituto de la Infraestructura Física Educativa del Estado de Campeche (INIFEEC). La Secretaría de Educación (Seduc), que encabeza Víctor Manuel Sarmiento Maldonado, confirmó el cambio en la dependencia, aunque no reveló las razones del cese repentino.
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En medio del hermetismo, la dependencia comunicó que a López Blanco lo sustituirá la arquitecta Martha Elena Arjona García, quien fue designada por la titular del Ejecutivo Estatal.
Ayer mismo, Sarmiento Maldonado se reunió con la nueva funcionaria, junto con el subsecretario de Planeación de la Seduc, Jorge Negrín Santini, así como personal del INIFEEC, con quienes dialogó sobre las prioridades en materia de infraestructura educativa y la coordinación para fortalecer las condiciones físicas de los planteles escolares en la entidad.
El secretario de Educación felicitó a Arjona García por su nombramiento y le refrendó la disposición de la dependencia para trabajar de manera conjunta en beneficio de la comunidad educativa.
No obstante, la salida de López Blanco 'por la puerta trasera' deja sospechas sobre los verdaderos motivos de su destitución. Y es que, según trascendió, no fue solamente un relevo administrativo, sino por supuestas prácticas opacas en esta oficina pública que manejó, tan solo en este 2025, 29 millones 498 mil 154 pesos.
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De igual manera, trascendió que desde el miércoles pasado todo el personal fue notificado del cambio, y que el propio López Blanco habría utilizado sus últimas horas en el cargo para destruir documentación que obraba en su poder, ante un posible miedo a la rendición de cuentas.
Cabe mencionar que, durante su paso por el INIFEEC, Ricardo López enfrentó múltiples reclamos, entre ellos la falta de domos en algunos planteles educativos, retrasos en obras y, el más reciente, los daños estructurales de un edificio en la Escuela Secundaria Federal número 7, en la capital del Estado, el cual hasta la fecha no ha sido demolido para su reconstrucción, como exigieron los padres de familia.