De la Redacción
COZUMEL, 22 de abril.- Retraso en la reconversión el Centro de Convenciones para ser habilitado como hospital emergente para personas con COVID-19, pese que podría colapsar la infraestructura hospitalaria de Cozumel, donde los hospitales en la isla apenas podrían atender a menos de 100 personas cuando la cifra oficial de infectados podría alcanzar las 2 mil 500 con 200 muertos.
En Cozumel, cuatro clínicas particulares, dos para derechohabientes y el Hospital General forman parte de la infraestructura hospitalaria que estará recibiendo pacientes por COVID-19 en la fase más peligrosa, aunque el gobierno federal no ha asignado a una clínica pública en específico para ese efecto, y entre todas suman alrededor de 100 camas.
De este número de camas, el presidente municipal, Pedro Joaquín Delbouis, manejó en días pasados que no todas serán para pacientes con COVID-19, porque habrá o existen otras enfermedades ajenas a este padecimiento; entendiéndose que se reduce la cantidad de camas disponibles para los afectados por la pandemia.
Hace varias semanas, el gobernador del estado, Carlos Joaquín González, anunció que el Centro de Convenciones de Cozumel podría fungir como un hospital alterno en caso de un aumento de contagiados.
Aunque habiendo entrado México a la Fase 3 de la emergencia sanitaria a nivel nacional el pasado martes, en el Centro de Convenciones no hay ningún movimiento relacionado con la instalación de camas o aparatos para utilizarlos en caso de habilitarse como una clínica transitoria.
Por las cifras oficiales de camas disponibles en hospitales de la isla, casi define que el Centro de Convenciones podría terminar operando como nosocomio, debido a que las proyecciones manejadas por el presidente municipal, Pedro Joaquín Delbouis, indican en su propia información oficial, que “si no se guarda la sana distancia y sigue la tendencia de no quedarse en casa, en la isla se llegará a más de 2 mil 500 casos positivos y cerca de 200 defunciones”.
De llegar a ese escenario, el sistema hospitalario de Cozumel, quedaría colapsado de manera descomunal jamás antes visto. Es decir, apenas se podría cubrir una ínfima necesidad de la requerida, porque no todos los infectados podrían tener una cama de hospital.
Un dato no explicado por ninguna autoridad, es si es viable habilitar el Centro de Convenciones de Cozumel como un hospital momentáneo por colindar con uno de los supermercados más grandes de la localidad, y estar a un lado de la bodega de víveres de esa empresa.
Mientras en Cozumel no se ha realizado las adecuaciones al Centro de Convenciones, en el vecino estado de Yucatán, el gobernador Mauricio Vila Dosal, supervisó en días pasados en el Centro de Convenciones y Exposiciones Yucatán siglo XXI, la instalación de un hospital temporal, totalizando 52 camas con ductos de oxígeno, 123 camas para cuidados intermedios, y 315 camas para atenciones menos intensas.
El pasado 6 de abril, el subdirector de Salud municipal, Saúl Burgos Pat, dijo que dos navieras propietarias de cruceros, la Carnival Cruise Lines, y Royal Caribbean, se habían comunicado con el presidente municipal de Cozumel para ofrecer un crucero con el objetivo que funja como hospital temporal en caso de que sea rebasada la capacidad médica en Cozumel, sin embargo no proporcionó detalles de qué mecanismos utilizarían para la llegada del crucero, ni en qué muelle atracaría y las disposiciones de seguridad que se requieren.
Aunado a que hay que recordar que durante los primeros diez días del mes de abril, los Centers of Disease and Prevention (CDC) de los Estados Unidos, amplió la prohibición a que los cruceros bajo jurisdicción norteamericana naveguen en un tiempo máximo de 100 días que se comenzaron a contar a partir del 14 de marzo de 2020.