Una manifestación de padres de familia de la escuela “Kukulkán”, en la comunidad Plan de la Noria Poniente, se convirtió en zafarrancho cuando acudieron al sitio el subdelegado Fernando Campos Ávalos, el comisariado ejidal Paulino Can Chulim y varios ejidatarios para respaldar al director del plantel, Rubén N., a quien acusan de agredir a los menores.
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Ante la creciente tensión se solicitó la presencia de elementos de la policía, ya que comenzaron los intercambios verbales agresivos. Con el apoyo de los campesinos, el maestro logró ingresar a la escuela, aunque no a su salón, pues madres de familia cerraron con candado el aula donde labora el director.
Los tutores, identificados como Yanet Hidalgo Abán, María Luna Cervantes, Saúl Jiménez Castro y Eugenia Pacheco Novelo, señalaron que desde el inicio del curso, en agosto, solicitaron al supervisor escolar Manuel Borges la sustitución del docente. Sin embargo, afirmaron que la autoridad educativa no intervino y el maestro permaneció en el centro escolar.
De acuerdo con los padres, el director comenzó a tomar represalias contra los estudiantes, además de ausentarse con frecuencia y llegar tarde al plantel. Incluso, justificaba sus inasistencias con supuestos trámites escolares, aunque en la supervisión les informaron que no se exige tanto papeleo a los directores.
Una de las denuncias más graves fue presentada por Eugenia Novelo Pacheco, quien relató que el maestro no revisa las tareas de su hija, la ignora y no le permite salir al baño. En una ocasión, la menor lloraba en la escuela y el director aseguró que lo hacía “porque quería”, aunque después confesó a su madre que tenía dolor en sus genitales por haber aguantado demasiado tiempo sin poder ir al sanitario.
Por su parte, Saúl Jiménez Castro acusó al docente de incumplir su jornada laboral como maestro de arraigo de primero, segundo y tercer grado, además de impedir que los alumnos salgan al recreo. Explicó que el horario establecido es de 7:30 a 12:00 horas y de 13:00 a 17:00 horas, pero el profesor imparte clases de manera continua hasta las tres de la tarde, lo que genera estrés en los menores.
Yanet Hidalgo Abán subrayó que las madres no desean que el docente continúe en la primaria, pues incumple su jornada y busca respaldo entre familiares del ejido para mantenerse en el cargo.
Se informó que el próximo lunes el supervisor escolar sostendrá un diálogo con las madres de familia para intentar resolver el conflicto que prevalece en el plantel.