En la última década, los pescadores de Quintana Roo han enfrentado una caída sostenida en la producción pesquera, al alcanzar actualmente menos del 60 por ciento de lo que se capturaba años atrás. En el 2024, la producción apenas rondó las dos mil 500 toneladas, principalmente de langosta, mero, tiburón y cazón, informó el presidente de la Federación Regional de Sociedades Cooperativas Pesqueras del estado, Baltazar Gómez Catzín.
La cifra representa solo el 57.2% de lo que se registraba en el 2014, cuando la producción total alcanzó cuatro mil 419 toneladas.
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De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), la disminución comenzó a notarse a partir del 2016, cuando el volumen cayó a tres mil 807 toneladas y desde entonces ha mantenido una tendencia a la baja.
En tanto, los pescadores no podrán capturar el caracol rosa (Lobatus gigas) en el banco Chinchorro en Quintana Roo, comprendido desde Punta Herrero -al norte de Mahahual, hasta Bacalar Chico- en los límites con Belice.
La Conapesca detalló que desde el 1 de febrero hasta el 31 de marzo también se prohibirá la captura de mero (Epinephelus morio) en aguas de jurisdicción federal del golfo de México, correspondientes a los litorales de Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo; en el área comprendida entre los límites de Veracruz y Tabasco hasta el límite de la Zona Económica Exclusiva y continúa hacia la frontera con Belice.
Las cooperativas pesqueras “Banco Chinchorro”, “Langosteros del Caribe” y Andrés Quintana Roo”, esta última ubicada en Xcalak, lograron capturar 10 toneladas de caracol entre los meses de diciembre y enero, especie que entró en veda del 1 al 29 de febrero.
“Es el volumen autorizado y lo pescan las cooperativas de Banco Chinchorro, abarcando desde Punta Herrero hasta Bacalar Chico, en los límites con Belice”, afirmó Baltazar Gómez Catzín.
Destacó que la producción de langosta va bien, con 550 toneladas capturadas, entre vivas y muertas, así como 70 toneladas de cola.
Pedro Cruz, pescador permisionario de Puerto Juárez aseguró que la situación esta complicada, porque además ahora se suman muchos días de puertos cerrados.
“Es un albur cuando salimos a pescar, a veces si encontramos producto, pero hay ocasiones que solo regresamos con tres kilos de escama”, dijo.
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La realidad
La entidad cuenta con un registro de dos mil 191 pescadores, 10 embarcaciones mayores activas, 10 plantas pesqueras, 698 embarcaciones ribereñas y 51 unidades de producción acuícola. Estas cifras ponen de relieve la necesidad de fortalecer el sector pesquero y acuícola en el estado para poder competir con otras regiones productoras del país.
El declive en la pesca es un claro llamado de atención sobre la importancia de adoptar prácticas sostenibles. La acuicultura se perfila como la respuesta más viable para satisfacer la creciente demanda de productos del mar sin comprometer el equilibrio ecológico.
Para ello, es fundamental que se promuevan políticas de apoyo que incentiven el crecimiento de este sector en la región, de manera que pueda convertirse en un pilar clave de la economía local y nacional, a decir del sector cooperativado en la entidad.