Quintana Roo / Cancún

“No teníamos a donde ir": Más de 50 familias de Urbi Villas del Rey en Cancún habitan en edificios inconclusos

La falta de opciones habitacionales empujó a decenas de familias a ocupar construcciones inconclusas.

Colonos admitieron que invadieron estas propiedades, luego de que la inmobiliaria abandonara el proyecto en el 2015, pues no tenían dónde vivir
Colonos admitieron que invadieron estas propiedades, luego de que la inmobiliaria abandonara el proyecto en el 2015, pues no tenían dónde vivir / Erick Romero

Cualquier sitio puede ser tomado para habitar, o por lo menos así lo tuvieron que hacer más de 50 familias que viven en edificios y solares sin terminar que fueron dejados a la deriva por la inmobiliaria Urbi, la cual desarrolló el fraccionamiento Urbi Villas del Rey, y que alrededor del 2015 derivado a que las ventas de las viviendas fueron insuficientes, por lo que algunas cuadras quedaron sin acabar. Pasando el tiempo, los edificios y terrenos abandonados fueron invadidos por familias de escasos recursos.

La necesidad de una vivienda orilló a varias familias a invadir unos edificios departamentales, pies de casa y galerones que no fueron acabados por la inmobiliaria Urbi cuando su desarrollo Villas del Rey fracasó, que además de embarcar a los compradores que adquirieron sus viviendas en lo que en su momento fue uno de los desarrollos habitacionales de gran envergadura, ahora el marcado contraste en la colonia evidencia la crisis de vivienda que enfrenta la ciudad derivado de estos proyectos fracasados.

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Visitando el sitio, al acercarse a los vecinos y preguntar sobre cómo se hicieron de las casas se muestran temerosos de hablar con desenvoltura, puesto que comprenden que la vivienda donde están el predio está irregular, a pesar de que algunos incluso tienen más de 10 años viviendo ahí, como la señora Zulia que con ayuda de su esposo adaptó un terreno que ya estaba aplanado y hasta cimentado, que le sirvió posteriormente para levantar una casa de material y madera.

No teníamos a donde ir y estábamos por irnos de la ciudad, pero el trabajo era necesario para poder sobrevivir. Llegamos a este lugar y construimos con lo poco que teníamos. Quedamos rodeados de edificios que algunos fueron entregados y otros no” mencionó Zulia.

Algunas estructuras carecen de escaleras seguras y presentan posibles daños estructurales. / Erick Romero

El señor Giovani Chuc habita en este fraccionamiento desde hace unos 13 años, después de que los anteriores dueños de la casa en la que está residiendo decidieron irse al ver que el fraccionamiento quedó a la deriva.

Según recuerda, compró la casa en 500 mil pesos, e invirtió otro poco en hacer un porche. Sin embargo, lo que no contó es que el terreno de enfrente que sería otra cuadra de casas, con el tiempo fue invadido y vuelto sitio para acumular autos viejos, talleres y bodegas.

Frente de su casa se encuentran talleres y bodegas donde se acumulan autopartes, tuberías, camiones destartalados, algunas áreas como estacionamiento y otras donde se han levantado casas. Giovani explica que la situación se volvió mas perjudicial ya que los nuevos vecinos lejos de querer hacer un dialogo de entendimiento para preservar en la medida de lo posible una buena imagen del lugar, por el contrario han ocurrido conflictos que han vuelto tenso el ambiente.

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Todos nos merecemos una vivienda digna, y yo mismo estuve en algún momento viviendo en la precariedad, y si bien donde vivo actualmente tampoco me parece lo mejor, por lo menos se debe tener algo de criterio para preservar el lugar donde se habita. Desafortunadamente no ha habido un orden y quizá no los mejores modos para entendernos entre vecinos, y eso ha causado diferencias” mencionó Giovani.

Mientras que otras casas en Villa del Rey lucen bien arregladas y en un cuidado optimo, otras se muestran en un estado deteriorado, sumado a que como lo explican los colonos, algunas viviendas fueron mejor construidas que otras. Los edificios sin terminar no tienen escaleras seguras para poder acceder a los departamentos, los cuales vagamente se comentó entre algunos vecinos tienen problemas estructurales que pueden comprometer la seguridad como agrietamiento en paredes y columnas.

De este modo, las familias que se vieron en necesidad de buscar una vivienda dentro de la masa urbana, rodeados de edificios semi acabados adaptaron estas estructuras sin terminar para vivir, al no encontrar un mejor sitio donde poder asentarse. Mencionan que, si en algún momento las infraestructuras se vuelven inseguras por su deterioro, no tendrían un sitio al donde ir, temiendo que se vean nuevamente desplazados.