
El incendio forestal que se desató el pasado fin de semana en isla Holbox ha consumido hasta el momento unas 150 hectáreas, una zona de gran importancia ecológica en Lázaro Cárdenas. No se ha detallado el tipo de vegetación afectada. Los isleños han señalado que el fuego impacta áreas de manglar, palmas de chit y otras especies locales.
La zona siniestrada, ubicada a 20 kilómetros al noroeste de la localidad, es un hábitat vital y área de anidación para especies como tortugas y diversas aves, afirmaron los habitantes de este lugar, quienes manifiestan su preocupación por los daños que se siguen registrando.
El titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil (Coeproc) Guillermo Núñez Leal, informó ayer que los esfuerzos de combate han logrado un 40% de control y un 30 de liquidación del fuego, con un total de 82 brigadistas de distintas corporaciones federales y estatales, incluyendo la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), así como personal, Secretaría de Defensa Nacional (Sedena), Marina la Guardia Nacional y Bomberos.
De acuerdo con los reportes la estrategia de combate ha sido integral, combinando técnicas terrestres y aéreas, el director general de la Coeproc detalló que se han desplegado tres vehículos Ram de la Conafor, un Ranger de Protección Civil, cuatro lanchas y un helicóptero Bell 407.

Las labores en campo incluyen el combate directo, apertura de brechas cortafuego para limitar su avance y una técnica que elimina la vegetación seca para evitar que las llamas la alcance, adicionalmente, se realizan patrullajes, vigilancia, vuelos de reconocimiento y descargas aéreas de agua para sofocar las llamas desde el aire.
La destrucción de 150 hectáreas en esta zona es un golpe severo al patrimonio natural de Holbox. Las palmas chit y mangles forman parte del ecosistema por lo que importante su conservación.
Los manglares, en particular, son espacios importantes para la preservación y reproducción de peces y crustáceos, además de ser cruciales en la protección de las costas contra la erosión y el impacto de huracanes. La pérdida de estos ecosistemas puede tener efectos a largo plazo en la pesca local y en la protección de la isla.
El área afectada es un santuario para la vida silvestre, así como para que aniden tortugas marinas, especie en peligro de extinción.
El humo y calor impacta en las áreas de anidación de aves que llegan a alimentarse y reproducirse, por lo que el avance del fuego amenaza con la destrucción.

Las acciones coordinadas de los equipos de emergencia han sido clave para evitar que el siniestro se propague aún más; sin embargo, la batalla contra las llamas está lejos de terminar, el director de la Coeproc aseguró que las brigadas permanecerán en la zona hasta lograr el control total y la liquidación del incendio.
La causa que desató este desastre sigue bajo investigación, y las autoridades han reiterado su compromiso de proteger tanto a las comunidades como al medio ambiente bajo el marco de las políticas del Nuevo Acuerdo por el Bienestar de Quintana Roo, impulsado por las autoridades.