Enrique García Chávez, participante del programa “Sembrando Vida”, lidera una propuesta de innovación agroindustrial en Valladolid Nuevo para dar valor agregado a los productos de la milpa mediante la elaboración de licores artesanales, jabones terapéuticos y champús naturales.
Frente al desafío de garantizar ingresos dignos para personas mayores y evitar el desperdicio de cosechas, García Chávez y su esposa, con las marcas “Esmeralda” y “Doña Rosy”, impulsan una gama que abarca desde “Toritos Veracruzanos” hasta tratamientos capilares de sábila y romero. Con apoyo de otros colaboradores, financian la construcción de un parador turístico para vender directamente al público y en ferias regionales
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El proyecto “La Esmeralda”, con más de dos años, busca romper con la venta de materia prima a bajo precio. García Chávez, también médico y líder del grupo productivo, ha consolidado más de 40 sabores de licores, destacando el “Torito Veracruzano”, bebida cremosa con ron de caña y frutas locales, de baja graduación alcohólica y endulzada con miel.
Afirmó que esta vocación proviene de su historia familiar: su madre elaboraba bebidas y su padre trabajó en jabonería. Aunque un intento inicial con mermeladas fracasó por su complejidad, hoy comercializan preparaciones de ciruela, piña, yerbabuena, jamaica, canela y jengibre, en botellas de vidrio con precios asequibles entre 100 y 150 pesos.
Aseguró que la marca “Doña Rosy” rescata la herbolaria tradicional. Ante la falta de apoyo colectivo para una farmacia, su esposa decidió cultivar plantas medicinales. Tras capacitación técnica, elabora jabones y champús enfocados en necesidades específicas, como el de cuidado de la piel y contra la caída del cabello.
Estos emprendimientos destacan por su autosuficiencia financiera, al reinvertir apoyos y ahorros propios. Actualmente construyen un parador turístico en Valladolid Nuevo como punto de venta permanente. Aunque participan en tianguis de Holbox, Leona Vicario y Cancún, buscan consolidar un mercado estable.
Para García Chávez, el valor agregado representa compromiso y dedicación. El objetivo es asegurar un sustento futuro mediante la transformación responsable de los recursos de la milpa quintanarroense.