En la Ciudad de México existe un templo donde una figura inquietante rompe con la imagen tradicional de los espacios religiosos. En el atrio de la Parroquia de los Santos Cosme y Damián, en la colonia San Rafael, una escultura del Demonio parece emerger del suelo, sorprendiendo a quienes la descubren casi por accidente.
Se trata de una presencia que pasa desapercibida a simple vista, pero que cambia por completo la percepción del lugar cuando alguien dirige la mirada hacia el suelo. Ahí, parcialmente enterrado, aparece un rostro de furia, alas extendidas y una mano elevada como si estuviera a punto de atacar.
La figura del “Demonio Vencido” que inquieta en CDMX
La escultura lleva por nombre “Demonio Vencido” y fue realizada en bronce por el artista Willian Nesme Zardain en 2024. Desde su instalación en septiembre de ese año, ha generado curiosidad y debate entre visitantes y fieles.
Lo que más llama la atención es su ubicación: el atrio de una iglesia. A diferencia de otras representaciones religiosas donde el Demonio aparece derrotado y en segundo plano, esta figura mantiene una postura amenazante, lo que provoca una reacción inmediata en quien la observa.
De acuerdo con el padre José de Jesús Aguilar Valdés, responsable del templo, no existe otra representación similar en el mundo dentro de un recinto religioso con este nivel de expresividad. La obra rompe con la iconografía tradicional, donde el mal suele aparecer sometido o reducido.
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El contraste con lo divino: el mensaje detrás de la escultura
La escena no está completa sin su contraparte. A pocos metros del Demonio se encuentra la escultura de “Cristo Resucitado”, obra del artista Ariel de la Peña. En conjunto, ambas piezas construyen un diálogo visual que redefine el significado de la figura oscura.
Aunque en un primer momento el Demonio parece amenazante, su posición —semienterrado— representa su derrota frente a lo divino. El contraste entre ambas esculturas revela que no se trata de una exaltación del mal, sino de su sometimiento.
Este concepto busca transmitir un mensaje claro: el mal puede parecer presente, pero está contenido y superado.
¿Dónde ver esta inquietante figura en la CDMX?
La escultura puede visitarse en la Parroquia de los Santos Cosme y Damián, ubicada en Serapio Rendón número 5, en la alcaldía Cuauhtémoc. El acceso está abierto al público todos los días en horarios establecidos.
Este templo, con historia que se remonta al siglo XVI, suma ahora un elemento contemporáneo que lo ha convertido en un punto de interés no solo religioso, sino también cultural y artístico.
Quienes recorren el lugar no solo encuentran un sitio histórico, sino también una escena que mezcla arte, simbolismo y una atmósfera que deja una impresión difícil de ignorar.
De acuerdo con la Arquidiócesis Primada de México, en 1669, la ermita se convirtió en Casa de Recolección o de mayor recogimiento, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Consolación y, finalmente, en 1672, bajo el patronato de don Agustín Guerrero, se puso la primera piedra de la iglesia que se conserva al día de hoy y que fue dedicada el 11 de enero de 1675.
El 17 de marzo de 1734 fue sepultado en esa iglesia el virrey don Juan de Acuña, marqués de Casafuerte.
El convento fue convertido en hospital militar el año de 1855 y en 1862 se dividió en lotes donde se establecieron habitaciones particulares.
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