Elementos de la Policía Municipal lograron rescatar la mañana de ayer a un perro en situación de calle que tenía atorado un botellón de plástico en la cabeza, lo que le impedía ver y respirar con normalidad. El hecho se registró en la colonia Santa Cruz, sobre la calle 61 entre 28 y 30.
De acuerdo con la información recabada, los agentes realizaban su recorrido de vigilancia cuando fueron alertados por vecinos del sector sobre un perro que lloraba de manera constante, debido a que tenía un objeto de plástico atorado en la cabeza. Los habitantes señalaron que el animal no permitía que nadie se acercara para auxiliarlo, debido al estrés y al dolor que presentaba.
El can se encontraba dentro de un predio abandonado, lo que hace suponer que el acto pudo haber sido intencional, ya que el botellón estaba firmemente ajustado a su cuello, además de que el lugar donde fue abandonado es de difícil acceso.
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Vecinos de la zona lograron localizar a la propietaria del predio, quien acudió al sitio y permitió el ingreso de los elementos policiacos. Tras varios minutos, los agentes consiguieron controlar al animal y realizar las maniobras necesarias para retirar el botellón de plástico, liberándolo sin que presentara lesiones visibles.
Una vez liberado, el perro salió corriendo con rumbo desconocido. Los vecinos indicaron que no pertenece a ninguna familia del área, por lo que los elementos de la Policía Municipal exhortaron a la ciudadanía a denunciar cualquier acto de maltrato animal del que sean testigos, destacando la importancia de reportar estos casos de manera oportuna para brindar auxilio a los peluditos.