La viruela símica (Mpox) volvió a registrar un avance significativo en la Península de Yucatán durante el 2025, rompiendo la tendencia a la baja observada el año previo.
De acuerdo con el más reciente informe de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud federal, la región cerró el año con 25 casos confirmados, un incremento de 127% frente a los 16 contagios contabilizados en el 2024.
Si bien las cifras aún se mantienen por debajo de otros padecimientos infecciosos, el repunte encendió nuevamente las alertas sanitarias, al tratarse de una enfermedad que continúa circulando y que había mostrado una aparente contención el año anterior.
En el cierre de 2025 se confirmaron dos nuevos casos en la península: uno en Yucatán y otro en Quintana Roo. Ambos correspondieron a hombres jóvenes, de entre 25 y 30 años de edad, quienes acudieron a atención médica tras presentar síntomas compatibles con la viruela símica, entre ellos lesiones cutáneas características. Tras la valoración clínica, el personal de salud tomó muestras biológicas de las lesiones, las cuales fueron analizadas en laboratorios estatales.
Incidencia en la región
Una vez confirmados los resultados, los casos fueron notificados al sistema nacional de vigilancia epidemiológica y los pacientes permanecen en aislamiento domiciliario, bajo seguimiento médico, sin que hasta el momento se reporten complicaciones graves.
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En el balance peninsular, Quintana Roo se mantuvo como la entidad con mayor número de contagios al cierre del año, con 20 confirmados; Yucatán registró cinco. Campeche no reportó casos durante este periodo.
Aunque Yucatán no concentra la mayor carga de contagios, especialistas advierten que la confirmación de nuevos casos rompe con la estabilidad observada en 2024 y subraya la necesidad de mantener la vigilancia activa, particularmente en un estado con creciente movilidad regional.
El comportamiento de la viruela símica en el 2025 colocó a este año como uno de los de mayor incidencia desde la aparición de la enfermedad en la península, sólo por debajo del pico registrado en el 2022, cuando se detectaron los primeros brotes y los contagios aumentaron hacia el cierre del año.
Este repunte no se limita al sureste del país. A nivel nacional, el informe federal contabilizó 781 casos confirmados de viruela símica durante el 2025, frente a los 121 reportados en el 2024, lo que representa un aumento superior al 500%. La Ciudad de México encabezó la lista con 452 casos, seguida por Jalisco, Nuevo León, Estado de México y Veracruz.
Quintana Roo también figura entre las entidades con mayor número de contagios, un dato relevante en un contexto de alta movilidad turística y flujo constante de visitantes nacionales e internacionales.
Alta movilidad, un factor
Especialistas del sector salud señalan que la movilidad es uno de los principales factores detrás del incremento de casos, especialmente en regiones como la Península de Yucatán.
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La circulación constante de personas, los eventos masivos y los espacios de convivencia cerrados favorecen la propagación del virus cuando no se mantienen medidas de prevención ni una adecuada identificación de síntomas.
La viruela símica se transmite principalmente por contacto directo con lesiones, fluidos corporales y durante relaciones sexuales, así como por el uso de ropa, sábanas u objetos contaminados. Ante este escenario, los expertos subrayan que la enfermedad no está erradicada y que el virus continúa circulando en redes de contacto cercanas, por lo que el monitoreo epidemiológico sigue siendo clave para evitar brotes de mayor magnitud.
Recomendaciones
En el 2026, el consenso entre especialistas es que el aumento de casos no debe generar alarma social, pero sí reforzar las estrategias de prevención. Identificar oportunamente síntomas como lesiones en la piel, fiebre y malestar general, acudir a los servicios de salud y evitar el contacto cercano ante una sospecha de contagio son acciones fundamentales para contener la propagación.
Uno de los puntos críticos señalados por el sector salud es la ausencia de una estrategia de vacunación efectiva contra la viruela símica. Aunque desde septiembre del 2024 la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) aprobó el uso del biológico en México, la vacuna sigue sin estar disponible de manera regular en los sistemas de salud públicos, incluso en estados donde se ha confirmado la circulación activa del virus.
Especialistas en salud pública advierten que la dificultad para acceder a la vacuna, incluso en el sector privado, deja a una parte de la población vulnerable ante posibles brotes y refleja una respuesta limitada frente a un problema que, aunque no masivo, permanece latente.
Coinciden en que la prevención no puede descansar únicamente en campañas informativas, sino que debe acompañarse de medidas concretas, como el acceso oportuno a la vacunación y el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica.