Yucatán

Pulpeada en Yucatán llega a su periodo decisivo: faltan 15 mil toneladas por capturar y el mal tiempo pone en riesgo la meta

En dos meses concluye la temporada de captura de pulpo en Yucatán y aún restan 15 mil 865 toneladas para llegar a la meta.

A menos de dos meses del cierre, Yucatán todavía necesita capturar 15 mil 865 t para alcanzar siquiera 25 mil
A menos de dos meses del cierre, Yucatán todavía necesita capturar 15 mil 865 t para alcanzar siquiera 25 mil / Por Esto!

La temporada de pulpo entró en una carrera contra el tiempo. A menos de dos meses de que concluya la captura, la flota yucateca todavía necesita obtener 15 mil 865 toneladas para alcanzar siquiera las 25 mil que ahora representan la meta de las expectativas del sector.

La cifra muestra el tamaño del reto: hasta el cierre de septiembre se habían desembarcado 9 mil 135 toneladas, de modo que casi dos terceras partes de la meta mínima siguen pendientes justo cuando el clima comienza a convertirse en uno de los mayores obstáculos de la temporada.

Octubre debía servir para acelerar las capturas después de un arranque irregular. En cambio, tormentas, frentes fríos, vientos fuertes y oleaje elevado han interrumpido las salidas y reducido las ventanas disponibles para trabajar en el mar.

El presidente de la delegación Yucatán de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera y Acuícola, Enrique Sánchez Sánchez, advirtió que durante este mes han sido frecuentes las jornadas en las que las embarcaciones permanecen amarradas debido a las condiciones meteorológicas. La afectación alcanza tanto a pescadores ribereños como a la flota mayor, pues los cierres y restricciones impiden o retrasan la captura de pulpo, langosta y mero.

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El golpe llega en un momento especialmente delicado. Al comenzar la temporada, el sector calculaba que Yucatán podría alcanzar entre 28 mil y 30 mil toneladas de pulpo. Ahora, ante el comportamiento de las capturas y las interrupciones provocadas por el clima, la expectativa se redujo a un rango de 25 mil a 26 mil toneladas.

Es decir, la industria ya no está pensando en alcanzar el escenario más optimista, sino en salvar un volumen similar al de temporadas anteriores.

Para llegar a 25 mil toneladas todavía hacen falta 15 mil 865. Para alcanzar 26 mil, la cantidad pendiente subiría a 16 mil 865 toneladas.

Y si se conservara la expectativa original de 30 mil toneladas, sería necesario obtener todavía 20 mil 865 toneladas antes del 15 de diciembre.

Cada día sin salir pesa más.

Octubre no da tregua

La presión aumentó porque octubre, uno de los meses que podían marcar la recuperación de la temporada, quedó atravesado por episodios meteorológicos que obligaron a suspender las faenas.

El 7 de octubre, los efectos de la tormenta tropical Isaías provocaron cierres preventivos para embarcaciones menores en puntos de la costa yucateca, entre ellos Progreso y Celestún. Las autoridades restringieron actividades ante el riesgo generado por lluvias, viento y oleaje.

Diez días después, el panorama volvió a complicarse. El 17 de octubre, el frente frío número 2 obligó nuevamente a cerrar Progreso a la navegación menor. Los pronósticos advertían rachas cercanas a 30 nudos y oleaje de entre 5 y 9 pies, condiciones que representan riesgo alto para las pequeñas embarcaciones.

Para quienes dependen de salir diariamente al mar, un cierre no significa solamente aplazar una jornada. Es producto que no llega a puerto, tripulaciones sin actividad y menos días disponibles antes de que termine oficialmente la captura.

Hasta ahora no existe un balance oficial que permita establecer exactamente cuántas jornadas se han perdido por las condiciones meteorológicas ni cuántas toneladas dejaron de obtenerse por esa causa.

De 4 mil a 9 mil toneladas

La temporada había comenzado a mostrar señales de recuperación. A mediados de septiembre, Yucatán acumulaba aproximadamente 4 mil 200 toneladas de pulpo, una cifra todavía distante de las proyecciones iniciales. Durante la segunda mitad de ese mes, las capturas mejoraron y permitieron cerrar septiembre con 9 mil 135 toneladas. En unas dos semanas prácticamente se duplicó el volumen.

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Ese repunte abrió la posibilidad de que octubre consolidara la recuperación y acercara gradualmente la producción a las 28 mil o 30 mil toneladas previstas originalmente. Pero la continuidad que necesitaban los pescadores no llegó.

El comportamiento del clima comenzó a interrumpir las salidas y ahora la preocupación ya no gira únicamente alrededor de cuánto pulpo existe disponible, sino de cuántos días podrán aprovecharse antes del cierre.

Sánchez Sánchez sostuvo que durante octubre han comenzado a sentirse con mayor frecuencia los efectos de los frentes fríos y los llamados “nortes”.

El problema puede agravarse conforme avance el mes de noviembre, cuando estos sistemas suelen presentarse con mayor regularidad sobre el Golfo de México.

La temporada de captura del pulpo termina el 15 de diciembre. Después comenzará la veda destinada a proteger la reproducción del recurso, por lo que el tiempo que se pierde ya no puede recuperarse después de esa fecha.

El piso es de 25 mil toneladas

La nueva expectativa de entre 25 mil y 26 mil toneladas representa un ajuste considerable frente al optimismo que existía al inicio del periodo. Sin embargo, alcanzar ese rango permitiría mantener un nivel parecido al obtenido el año pasado.

En el 2025, Yucatán cerró la temporada con aproximadamente 25 mil 462 toneladas de pulpo, con un valor económico superior a los mil 700 millones de pesos. Ese volumen coloca ahora una referencia muy concreta.

Si la temporada actual termina en 25 mil toneladas, prácticamente igualaría el resultado anterior. Pero hacerlo exige capturar durante las próximas semanas mucho más de lo que se ha obtenido hasta ahora.

De las 25 mil toneladas que representan la meta mínima actual, apenas se había conseguido 36.5% al terminar septiembre.

El 63.5% restante tendría que salir del mar durante este mes, en noviembre y los primeros 15 días de diciembre. La exigencia es todavía mayor para acercarse a las 30 mil toneladas que originalmente se planteaban como techo.a

Por eso, las condiciones meteorológicas dejaron de ser un factor secundario. Un frente frío que mantenga cerrados los puertos durante varios días reduce directamente el margen disponible. Y conforme se aproxima diciembre, cada interrupción pesa proporcionalmente más.

No sólo es el molusco

Las consecuencias tampoco se limitan al octópodo. Cuando las embarcaciones quedan en puerto también se detiene la captura de mero y langosta, especies que complementan la actividad económica de numerosas comunidades costeras.

La cadena pesquera incluye además congeladoras, plantas procesadoras, transportistas, compradores, comerciantes y trabajadores vinculados con el manejo y distribución del producto.

Una reducción prolongada de las jornadas repercute a lo largo de esa estructura.

Para los pescadores ribereños, el impacto puede sentirse con mayor rapidez porque muchos dependen directamente de lo obtenido en cada salida.

Además, las embarcaciones pequeñas tampoco cuentan con el mismo margen operativo para enfrentar mar de fondo, oleaje elevado o vientos intensos.

Por esa razón, una advertencia meteorológica puede paralizar completamente su actividad.

Mercado hay; falta pesca

En cuanto a la comercialización, por ahora, no representa el principal obstáculo. El pulpo yucateco mantiene alta demanda en Europa, Estados Unidos y Asia, además del mercado nacional y local.

Sánchez Sánchez señaló que el kilogramo se comercializa actualmente alrededor de los 100 pesos, aunque el precio puede variar de acuerdo con la talla, calidad y punto de venta. Durante septiembre se habían observado cotizaciones superiores, de entre 110 y 120 pesos por kilogramo.

La capacidad de colocar el producto existe. El problema inmediato es capturarlo.