Mediante redes sociales, Miguel Díaz Pérez y Luis Trinchan, fotógrafos de naturaleza, compartieron una serie de imágenes logradas con el uso de un dron en el manglar de Progreso, que muestran los restos de un tiburón toro (Carcharhinus leucas), en aparente estado de descomposición.
El descubrimiento sorprendió a internautas, quienes cuestionaron el porqué el ejemplar pudo terminar su vida en dicho sitio, a una distancia considerable del mar. De acuerdo con estimaciones, el cuerpo del escualo pudo medir entre un metro o 1.5 metros, longitud que se encuentra por debajo del tamaño promedio de la especie.
Cabe recordar que entre el 17 y 18 de enero de 2026, un tiburón toro de aproximadamente dos metros, fue capturado en la Ría de Celestún por un pescador. Debido a la amplia difusión del caso, especialistas indicaron que la especie es eurihalina, lo que significa que tolera grandes variaciones de salinidad.
Por esta razón, ejemplares de la especie, especialmente hembras, ingresan a ecosistemas costeros como lagunas, rías, esteros y estuarios, en donde dan a luz, especialmente en la época invernal. La temporada de reproducción de los tiburones toro ocurre de noviembre a marzo.
Aunque de momento se desconoce la causa de muerte del ejemplar, usuarios señalaron que pudo deberse a la denominada pesca de descarte o pesca incidental. La segunda representa una de las principales causas de mortalidad de tiburones a nivel mundial. Se debe destacar que en las imágenes también se aprecia una llanta de grandes proporciones, situación que revela la contaminación a la que se encuentra expuesta el ecosistema.