
La unión familiar, retomar actividades de integración sin uso de celular, preguntar cómo se siente la persona, así como estar al pendiente de las redes sociales y sus publicaciones, son algunas de las recomendaciones que hace el psicólogo Luis Miguel López Cuevas, al señalar que una de las complicaciones para abordar los problemas de depresión, es el “qué dirán” de alguien que recibe atención con un especialista.
Dijo que el tema es muy importante en estas fechas, por el registro de casos de niños, adolescentes y adultos, por lo que pidió a los campechanos consultar con los médicos, pues no cualquiera puede diagnosticar este padecimiento, es decir, no es un trastorno que “pueda verse a simple vista”.

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“No todas las personas depresivas muestran tristeza o ganas de no ir a ningún lado; al contrario, muchas están pasando situaciones complicadas que tienen que ver con el ámbito profesional, porque puede generar mella social y señalamientos de que se está “loco”.
Agregó que todo esto debe ser atendido en las familias, pues en la actualidad los jóvenes también usan sustancias para aliviar la depresión y la soledad, incluso abusan de ellas; lo que provoca un mayor consumo de sustancias nocivas que afectan la salud mental y emocional.
Según López Cuevas, en el seno familiar es muy importante fomentar la comunicación en espacios como el desayuno, comida o cena, donde se debe incluir el diálogo, el cual se ha perdido al sentarse con el celular, debilitando la convivencia.
Pidió a las familias estar pendientes de cambios en el cuerpo, rutinas o publicaciones en redes sociales, porque pueden ser señales detectables de depresión.
Sin embargo, añadió que uno de los principales obstáculos es el tabú: acudir a un psiquiatra aún es mal visto, pues no existe la cultura de recibir atención profesional.
En Campeche han sido diagnosticados mil casos de depresión en lo que va de 2025, un trastorno mental caracterizado por tristeza, desánimo y apatía, de acuerdo con el Sistema Nacional de Vigilancia de la Secretaría de Salud Federal, con corte a la semana epidemiológica 32.