La familia Kauil Uc, originaria de la comunidad de Bolonchén de Rejón, tocó su milpa y este lunes agradeció a Dios por sus buenas cosechas de maíz con los rituales mayas del Talbi Naal y el Hanli Kool, para con ello pedir permiso de probar el maíz tierno y el atole del mismo, siguiendo con ello una tradición familiar de más de 50 años.
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Walmer Cauich, integrante de esta familia, señaló que el matrimonio de Efraín Kauil Balam y Mirna de la Cruz Uc trabajan 10 hectáreas de maíz en su milpa conocida como Anx'el y Pac'ia, en donde tuvieron una buena cosecha de maíz, no excelente como esperaban al momento de sembrar.
Conjuntamente con su tía Agustina Ramírez Cauich, siguen la tradición de su difunto abuelo don Liberato Uc Cab, quien siempre agradeció a Dios y a los dueños de los montes por las buenas cosechas. En vida, realizó rituales mayas de agradecimiento e inculcó a sus descendientes realizar sus ofrendas como una forma de preservar la costumbre de la cultura maya.
En esta ocasión, Walmer Cauich expresó que sus tíos realizaron las ofrendas del Tani Naal y el Hanli Kool, ceremonias por separado en casas de sus tíos pero en el mismo día, donde el men que realizó ambos rituales fue don Antonio Uc Cab, integrante igual de la familia y persona adulta mayor.
Señaló que ambas ofrendas se efectuaron con comidas realizadas con pavos y gallinas de patio, kool, elotes sancochados, atole de maíz nuevo, el yach que es realizado con masa y pepita enterrada en horno de tierra, y el is waaj, que es una tortilla elaborada con maíz nuevo o tierno.
Walmer detalló que Hanli Kool es un ritual maya que se realiza para agradecer las buenas cosechas, cuyo significado en español es comida de la milpa, e indicó que esas ofrendas también sirven para fortalecer la unidad y la convivencia familiar.
Esta tradición también se mantiene viva en otras comunidades de Hopelchén. El pasado sábado, la familia Cauich Caamal, del ejido Katab, realizó el ritual maya del pibinal, durante el cual enterraron 1,500 elotes tiernos durante 48 horas para después ofrecerlos junto con alimentos tradicionales, como agradecimiento a Dios por la buena cosecha de maíz obtenida en este ciclo agrícola.
“Esas ofrendas que se realizan con rituales mayas son ya una tradición familiar como una herencia ancestral de nuestro abuelo ya difunto Liberato Uc Cab, quien cada año realizaba sus ofrendas y agradecía a Dios y a los dioses del monte; al heredar mis tíos las milpas, ellos siguen con la tradición familiar”, expuso Walmer Cauich.
JGH