
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, viajará este domingo a China para reforzar su alianza con Pekín y asegurar respaldo político, militar y económico en medio de la guerra en Ucrania.
La visita se produce mientras Occidente mantiene el aislamiento al Kremlin, pero Rusia consolida su presencia en la región de Asia-Pacífico con el apoyo de regímenes aliados.
De acuerdo con el Kremlin, Putin sostendrá una reunión clave el martes con el presidente chino Xi Jinping, acompañado por el ministro de Defensa, Andréi Beloúsov. Además, se prevén encuentros con líderes de India, Irán, Turquía y posiblemente con Corea del Norte.
Comercio y energía: el eje Rusia-China-India
El viaje coincide con la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), donde Moscú y Pekín buscan presentar un frente común frente a Estados Unidos.
Para Rusia, el respaldo de China e India en la compra de petróleo es crucial, pues solo en 2024 los ingresos alcanzaron 115 mil millones de dólares, pese a las sanciones.

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Aunque el comercio bilateral con China cayó un 8 por ciento en el primer semestre de 2025, Pekín y Nueva Delhi siguen siendo los principales compradores de crudo ruso, ingresos que sostienen la economía del Kremlin y su ofensiva en Ucrania.
Kim Jong-un, un aliado estratégico para Moscú
Putin también aprovechará su visita para reencontrarse con Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, uno de los principales proveedores de armamento y municiones para el ejército ruso en los últimos dos años. Ambos países firmaron un acuerdo de defensa mutua, lo que refuerza la alianza militar frente a Estados Unidos y sus aliados.
Irán y la diplomacia rusa en Medio Oriente
Otro punto de la agenda será la reunión con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, con quien abordará el programa nuclear de Teherán. Aunque las relaciones entre Moscú e Irán han tenido tensiones, Rusia se ha mostrado dispuesto a cooperar en el manejo del uranio enriquecido para evitar un conflicto mayor en la región.
Este viaje ocurre en un momento en que Donald Trump ha endurecido su retórica contra Moscú, pero al mismo tiempo negocia con Putin para evitar sanciones más severas. Para el Kremlin, la reunión en China será clave para demostrar que, pese al aislamiento en Occidente, Rusia sigue contando con aliados estratégicos en Asia dispuestos a sostener su maquinaria de guerra.
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