Por Gabriel E. Manzanilla
CHETUMAL, 11 de julio.- Más de 60 empresarios de Majahual, Xcalak y Calderitas están siendo duramente afectados por la agresiva política recaudatoria del gobierno municipal de Otoniel Segovia Martínez, quien ha emprendido una campaña de terrorismo fiscal en contra de los pequeños negocios, a quienes les ha aumentado hasta un 800 por ciento el uso de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat).
Los empresarios son amenazados de tener que pagar al municipio más de 800 pesos por el uso de cada camastro, mesa, cama de masaje y hasta sillitas para trenzas; en caso de no poder pagar se les advierte que los retiren, de lo contrario podrían hacerse acreedores a cuantiosas multas y hasta el retiro de su concesión.
Por instrucciones del edil capitalino, desde la Dirección de Fiscalización y en conjunto con el Departamento de la Zofemat, a cargo de Emmanuel Magaña Cirerol y Óscar Hernández Beltrán, respectivamente, se ha tomado una postura extrema de persecución contra los pequeños negocios, mostrando una vez más la falta de tacto, sensibilidad y situación económica que atraviesa la ciudad de Chetumal.
Son más de 60 negocios que están siendo afectados por la agresiva política recaudatoria y la campaña de terrorismo fiscal instruidas por el gobierno municipal de Otoniel Segovia, entre restauranteros, hoteleros, masajistas, artesanos, comerciantes y demás prestadores de servicios turísticos en Majahual, Xcalak y Calderitas.
Hasta diciembre de 2018, los pequeños empresarios pagaban entre 100 y hasta 300 pesos por el uso de la Zofemat, para poder utilizar mesas, camas de masajes, camastros y hasta sillitas para trenzas.
Sin embargo, con la nueva Ley de Hacienda del Municipio de Othón P. Blanco, que fue aprobada en diciembre de 2018, el cobro de este derecho subió a 10 Unidades de Medida y Actualización (UMA), que equivalen a 844.90 pesos, que se deberán pagar mensualmente por el uso y aprovechamiento de la Zofemat.
Los afectados señalan que el presidente municipal quiere hacerse millonario a expensas de los que sí trabajan, porque hasta 2018 hacían un solo pago mensual por el uso de la Zofemat, pero ahora les quieren cobrar por cada mesa, cama de masaje y/o camastro del que dispongan.
Esta voracidad recaudatoria genera cantidades sumamente difíciles o hasta imposibles de pagar por los pequeños negocios. Por ejemplo, un artesano que ocupa de 2 a 3 mesitas cuadradas, anteriormente pagaba 300 pesos mensuales por todo, pero ahora le están pidiendo 840 pesos por cada mesa, lo cual da un total de 2 mil 520 pesos, que deberá entregar mensualmente a municipio.
En los últimos días, los empresarios están siendo acosados y hostigados por la autoridad municipal, la cual está arremetiendo contra aquellos que utilizan y aprovechan la Zofemat, así como aquellos negocios chetumaleños que operan en la vía pública.