
La población de Quintana Roo trabaja alrededor de 8.9 horas diarias, más que en Yucatán (8.5) o Campeche (8.3), que se traduce en 62.8 semanales, significativamente por encima del promedio nacional de 59.6.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las estadísticas indican que Yucatán tiene 59.9 horas de trabajo a la semana y Campeche 58.3.
Las tres entidades con mayor tiempo total de trabajo fueron Hidalgo, con 65.6 horas a la semana, Querétaro, 64.2 y Durango, 64.1. Mientras que las que registraron las menores cargas fueron Chihuahua, 54.4; Sinaloa, 55.7, y Baja California, 56.6.
El Inegi señaló que para 2024, el tiempo total de trabajo de la población de 12 años y más fue de 59.6 horas por semana.
Indicó que, además, en 2024 se registró que las mujeres laboraron en promedio 61.1 horas semanales, frente a 58 de los hombres, lo que refleja una notable carga, ya sea remunerada o doméstica. Las cifras, hasta julio pasado, no han variado.

El organismo señaló que en Quintana Roo, más de 730 mil personas trabajan en los sectores de hotelería, restaurantes y servicios, consolidando al estado como uno de los motores económicos del país.
Los datos disponibles revelaron una realidad salarial desigual: los meseros -subsector clave- ganan en promedio 10 mil 200 pesos mensuales, pero las mujeres sólo 4 mil 730, frente a los 5 mil 700 pesos de los hombres.
Del total de empleo formal en Quintana Roo, creció la proporción de trabajadores, especialmente en zonas turísticas, donde las cadenas exigen contratos y prestaciones. Sin embargo, la informalidad persiste y genera disparidades en ingresos, ya que a nivel nacional, un empleado formal gana en promedio 10 mil 821 pesos mensuales, mientras que uno informal apenas recibe 5 mil 257, según estadísticas.

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La ENUT destacó que en 2024, el 98.3 por ciento de la población participó en actividades no remuneradas -como trabajo doméstico o comunitario- y 23.5% en producción para autoconsumo, aspectos invisibles que completan esta realidad laboral.
En cuanto a la modalidad de trabajo remunerado: 94.9 por ciento laboró presencialmente, 1.6 lo hizo virtualmente y 3.5 bajo un régimen híbrido.