Las obras que se encuentran en proceso en la zona vial y de estacionamiento del Aeropuerto Internacional de la ciudad se han convertido en una trampa para turistas y usuarios, debido a la reducción de los espacios de acceso y salida, así como a la confusión que existe para localizar las áreas de aparcamiento, principalmente en la Terminal 4.
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Turistas nacionales, como Claudia Hernández, Sofía Conrrado y José Antonio Álvarez, mencionaron que llegar a la T4 les resultó complicado.
“Sé que hay obras y que se debe modernizar el aeropuerto, pero faltan señalizaciones y es muy confuso encontrar la zona para descenso o estacionamiento”, comentó Claudia Hernández.
Operadores de unidades de transporte turístico y trabajadores de agencias de viajes que deben acudir a recoger pasajeros se quejaron de la duración de los trabajos.
“Ya van meses en los que vemos que por todos lados levantan muros de madera o colocan vallas para limitar la circulación”, señalaron.
La empresa concesionaria que opera la segunda terminal aérea más importante de México, Aeropuertos del Sureste, Asur, argumentó que el AIC avanza en una expansión planificada desde hace tiempo, cuyos trabajos tendrán impacto en la movilidad de los viajeros.
El desarrollo más significativo contempla la reapertura y reconstrucción integral de la Terminal 1, así como la ampliación de la Terminal 4, mientras el aeropuerto se prepara para un crecimiento sostenido en el flujo de pasajeros internacionales.
La Terminal 1, que ha permanecido prácticamente inactiva durante años al prestar servicio solo a operaciones privadas y limitadas, se encuentra actualmente en proceso de remodelación y ampliación integral.
De acuerdo con información proporcionada por Asur a sus inversionistas, la construcción se encontraba en una fase avanzada y se tenía programada la conclusión de los trabajos y la reapertura para finales del segundo trimestre del 2026; sin embargo, no sucedió.
Una vez que entre en funcionamiento, la Terminal 1 aportará capacidad adicional a un aeropuerto que ha registrado un volumen récord de pasajeros.
Aunque Asur todavía no ha detallado qué aerolíneas o rutas serán asignadas a esta instalación, se prevé que su reapertura permita redistribuir el flujo que actualmente se concentra en las Terminales 2, 3 y 4.
Asimismo, la segunda fase de ampliación de la Terminal 4 está próxima a concluir. Algunas áreas del proyecto son descritas como “prácticamente completas” e incluyen nuevas puertas de embarque y una calle de rodaje de conexión.
Estas adecuaciones buscan descongestionar las instalaciones mientras culminan los trabajos de la Terminal 1.
En conjunto, los proyectos forman parte de un plan de infraestructura más amplio que también contempla la ampliación de las vialidades del aeropuerto, con el propósito de mejorar el acceso terrestre y agilizar el tránsito.
Mientras tanto, turistas y usuarios se quejan de las dificultades para circular por la zona, que se extiende a lo largo de prácticamente cinco kilómetros.
A ello se suma la situación del estacionamiento de la T4, que actualmente cuenta con un solo pasillo de intercomunicación con la terminal, mientras el resto del perímetro permanece bloqueado con estructuras y barreras de madera.
JGH