Con rachas de viento de hasta 55 kilómetros por hora, el evento conocido como surada paralizó nuevamente la flota ribereña. Desde temprana hora, las ráfagas provenientes del Sur comenzaron a sentirse con intensidad en esta zona del estado, obligando a los pescadores a permanecer en tierra al menos durante una semana.
A pesar de las fuertes rachas que levantaron polvaredas, las altas temperaturas no dieron tregua. El llamado astro rey dejó sentir sus intensos rayos en toda la región. De acuerdo con los pronósticos meteorológicos, la surada persistirá durante el resto de la semana, ya que se aproxima un nuevo frente frío que provocará el descenso del clima y mantendrá a los hombres de mar sin actividad debido a los efectos del aire polar.
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El pescador Juan Cemé explicó que durante estos meses son comunes las suradas, fenómeno que representa un serio riesgo para quienes intentan salir a altamar. Señaló que los fuertes vientos pueden provocar la volcadura de embarcaciones pequeñas, por lo que lo más recomendable es no navegar cuando se emiten avisos de este evento.
Añadió que estas condiciones también pueden empujar las lanchas mar adentro y dificultar la navegación por la resistencia del oleaje y el viento, aumentando el riesgo de accidentes.
Por su parte, Jaime Contreras informó que el fenómeno continuará en los próximos días y que el domingo impactará un norte. Asimismo, indicó que desde ayer se restringió la navegación para embarcaciones menores dedicadas a la pesca ribereña y actividades recreativas, debido a que el mar permanece agitado.
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Las capitanías de puerto recomendaron a la población mantenerse alejada de árboles y estructuras que pudieran caer por las fuertes rachas, además de protegerse de la exposición prolongada al Sol y del polvo.
Hasta el cierre de esta edición, no se habían reportado incidentes como caída de árboles en carreteras u otros daños derivados de los fuertes vientos en la región.