Hablar de la Feria de San Román es recordar mucho más que juegos mecánicos. Durante generaciones, septiembre transformaba uno de los barrios tradicionales de Campeche con procesiones, música, puestos de comida, carruseles, lotería y familias que llegaban desde distintos puntos para participar en una celebración que mezclaba la devoción al Cristo Negro con la diversión popular.
Noticia Destacada
Fiesteros advierten que defenderán su derecho a trabajar
La historia de la festividad está ligada a la llegada del Cristo Negro de San Román en 1565. Con el paso del tiempo, la celebración religiosa fue acompañada por actividades populares hasta consolidarse como una de las fiestas tradicionales más representativas de Campeche. El Ayuntamiento señala que la feria ha incluido procesiones, serenatas, juegos florales, exposiciones, juegos mecánicos, pirotecnia y bailes populares.
Cuando la feria se vivía dentro del barrio
Durante buena parte de su historia, ir a la Feria de San Román significaba precisamente ir al barrio de San Román. Las actividades religiosas, comerciales y recreativas convivían alrededor del Santuario y en las calles cercanas.
Las descripciones históricas permiten reconstruir una celebración muy diferente a la actual. El cronista Aarón Enrique Pérez Durán recuerda que uno de los primeros actos era la alborada, cuando el estandarte del gremio recorría las calles acompañado por música de charanga, voladores, hachones de brea y globos de papel.
Los gremios siguen siendo una pieza fundamental de esta tradición. El Ayuntamiento de Campeche señala que sus integrantes organizaban sus ofrendas mediante días y horarios asignados para realizar procesiones con velas, cohetes y música en honor al Cristo Negro.
El carrusel, la lotería y las fondas
Pero después de las actividades religiosas llegaba la diversión. Entre las atracciones recordadas de aquella antigua feria destaca el Carrusel de Don Juan Escárraga, además de la lotería de Don Guadalupe Hernández. La celebración también estaba acompañada por fondas donde se ofrecían alimentos como pescados, mariscos y pan de cazón.
Con el tiempo fueron apareciendo otras atracciones. La Diócesis de Campeche recuerda el carrusel, los carros chocones y la rueda de la fortuna, a los que posteriormente se sumaron juegos de mayores dimensiones como la Montaña Rusa, el Huracán, el Martillo y el Ratón Loco.
Una feria para los niños campechanos
Los registros oficiales muestran hasta qué punto la Feria de San Román estaba integrada a la vida cotidiana de la ciudad.
El 26 de septiembre de 1960, una publicación oficial de la época dio cuenta de una fiesta infantil organizada dentro de la tradicional feria. Para aquella jornada se distribuyeron 40 mil boletos entre escolares, principalmente de colonias populares, para que pudieran utilizar gratuitamente aparatos de recreo y asistir a funciones de cine.
La feria también tenía cine
La diversión era muy distinta a la oferta actual. Además de carruseles, lotería y fondas, las crónicas históricas mencionan incluso proyecciones cinematográficas realizadas con equipos de la época.
No había enormes estructuras iluminadas con tecnología LED ni atracciones de gran altura como las actuales. El atractivo estaba en recorrer las calles, encontrarse con conocidos, comer, participar en los juegos y vivir prácticamente toda la celebración alrededor del barrio.
Cuando los grandes juegos salieron de San Román
Con el crecimiento de las atracciones y los cambios en la organización llegó una de las transformaciones más importantes: buena parte de la feria salió del barrio y pasó al Foro Ah Kim Pech.
Para 2010, este cambio ya era evidente. La propia Diócesis de Campeche lamentaba entonces que la feria hubiera sido trasladada al Ah Kim Pech, al considerar que San Román había perdido parte de la alegría, iluminación y movimiento que generaban los juegos mecánicos y las artesanías.
Documentos municipales de ese mismo año también registran actividades comerciales de las ferias de San Román y San Francisco dentro del Foro Ah Kim Pech, incluyendo la presencia de juegos, puestos y concesionarios.
Del carrusel a los grandes juegos mecánicos
El Foro Ah Kim Pech permitió instalar atracciones de mayores dimensiones, separar áreas comerciales, gastronómicas y de juegos, además de concentrar a miles de asistentes en un espacio distinto al entorno inmediato del Santuario.
En 2023, por ejemplo, alrededor de 20 juegos fueron contemplados para la feria, con áreas diferenciadas para atracciones, alimentos y artesanías. Al mismo tiempo, alrededor de la iglesia continuaron instalándose algunos juegos destinados principalmente a los niños.
La modernización también trajo mayores controles. Actualmente los juegos deben someterse a revisiones relacionadas con estructuras, instalaciones eléctricas, planes de emergencia y condiciones de seguridad antes de operar.
San Román no perdió completamente sus juegos
Aunque las grandes atracciones migraron al Foro Ah Kim Pech, los alrededores del Santuario han conservado parte de aquella tradición mediante juegos pequeños, puestos y actividades culturales.
Esto permite que las nuevas generaciones todavía encuentren durante las festividades parte de aquella imagen característica del barrio: niños en los juegos mientras, a pocos metros, los fieles entran al Santuario para visitar al Cristo Negro.
¿Y qué pasará con la Feria de San Román 2026?
Después de varias décadas de transformaciones, la Feria de San Román volverá a experimentar cambios en 2026, pues las grandes atracciones dejarían de instalarse en el Foro Ah Kim Pech, recinto que durante años concentró los juegos mecánicos y buena parte de la actividad comercial de esta tradicional celebración.
El cambio estaría relacionado con los trabajos previstos en el Foro Ah Kim Pech para la construcción del nuevo centro de espectáculos. Debido a estas obras, los festejos serían trasladados a calles aledañas al Parque Campeche, entre ellas la prolongación de la avenida Francisco I. Madero y la avenida Fundadores, de acuerdo con información proporcionada por representantes de los fiesteros locales.
La nueva ubicación ha generado inquietud entre los propios fiesteros, quienes consideran que el espacio disponible en la vía pública podría dificultar la llegada e instalación de los llamados “pueblos” de juegos mecánicos, integrados por atracciones de mayores dimensiones. Hasta el momento, aún falta conocer públicamente cómo quedará distribuida toda la parte recreativa y comercial de la feria.
Mientras se define la organización de los juegos y puestos para este año, las celebraciones religiosas en honor al Cristo Negro de San Román ya están en marcha. De esta manera, una fiesta que comenzó en las calles del tradicional barrio, posteriormente llevó sus grandes atracciones al Ah Kim Pech y ahora, en 2026, se prepara para vivir un nuevo cambio de escenario.
Noticia Destacada
Hasta 70 mil pesos por un puesto: Fiesteros denuncian altos cobros en las ferias de San Román y San Francisco
Una tradición que cambió de escenario
La Feria de San Román ha pasado del carrusel, la lotería, las fondas y las calles abarrotadas alrededor del Santuario a grandes juegos mecánicos instalados durante años en el Foro Ah Kim Pech. Para 2026, la celebración volverá a cambiar de escenario, pues ante los trabajos previstos para la construcción del nuevo centro de espectáculos, las atracciones y puestos serían trasladados a calles aledañas al Parque Campeche. Así, aunque han cambiado el tamaño de los juegos, su ubicación y la manera de organizar la feria, el barrio de San Román y el Cristo Negro continúan siendo el origen y corazón de una tradición que ha acompañado a generaciones de campechanos.