Yucatán

Misa por el centenario del natalicio de Mons. Manuel Castro Ruiz

La Arquidiócesis de Yucatán invita a participar en la celebración eucarística por el centenario del natalicio de Mons. Manuel Castro Ruiz, III Arzobispo de Yucatán.

La misa será en la Catedral de Mérida este viernes 9 de noviembre a las 11:15 horas y la oficiará Mons. Gustavo Rodríguez Vega, V Arzobispo de Yucatán.

Datos biográficos

Don Manuel Castro Ruiz nace en Morelia, Michoacán el 9 de noviembre de 1918, en el seno de una de las familias más respetadas y queridas de la ciudad. Sus padres fueron don Pastor Castro Tinoco, destacado empresario, y doña Mercedes Ruiz Ramírez.

Sus primeros años de estudio los hizo con el Prof. Juan Vargas; desde muy pequeño sintió el llamado de Dios e ingresó el 2 de enero de 1930, a los 11 años, junto con su hermano menor Miguel, al Seminario Menor y posteriormente al Mayor en la ciudad de Morelia.

Los años de 1935 y 1936 fueron difíciles para el Seminario de Morelia pues cerró sus puertas por la persecución de los agraristas; constantemente tenía que mudar de sede, por lo que estuvo en varias haciendas de Michoacán y Guanajuato.

En 1937, el seminario fue desintegrado por completo: los alumnos del Seminario Mayor se trasladaron al Gran Seminario Pontificio de Montezuma, en Nuevo México; Manuel Castro fue elegido por don Fernando Ruiz Solórzano, para que en vez de ir a Montezuma, fuera enviado a estudiar al Colegio Pontificio Pío Latinoamericano, en Roma.

Continuó sus estudios de Teología y además de las materias propias de su carrera aprendió un perfecto latín e italiano; como alumno del Colegio Pío Latino Americano, don Manuel curso Filosofía en la Universidad Gregoriana, donde fue muy estimado por superiores y alumnos, llegó a ser prefecto y subprefecto de la tercera división.

Durante las invasiones de Alemania fueron sacados de Roma los seminarista; en mayo de 1940, don Manuel estaba en uno de los primeros grupos.

Cuando llegó a Morelia no había Seminario Mayor, por lo que en noviembre de 1940 el Sr. Arzobispo Luis María Altamirano y Bulnes lo envió a Puebla para continuar sus estudios de Teología en el Seminario Palafoxiano, hasta 1943.

La tonsura la recibió en la Catedral de Morelia el 25 de agosto de 1940 de manos del Sr. Arzobispo Altamirano. Las órdenes menores le fueron conferidas en Puebla, el 22 de junio de 1941, de manos de Mons. Alberto Mendoza y Bedolla, Obispo de Campeche. El subdiaconado lo recibió el 19 de diciembre de 1942 y el diaconado, el 3 de enero de 1943, también en Puebla, de manos del Sr. Arzobispo Angelopolitano don Pedro Vera Zuria.

Su ordenación fue el 19 de junio de 1943 en la Catedral de Morelia de manos del Arzobispo Luis María Altamirano y Bulnes, en compañía de sus amigos seminaristas y familiares; él mismo afirmó que este fue sin duda el día más grato de su vida.

Cantó su primera misa en la parroquia de San José, en la ciudad de Morelia, en la fiesta de Corpus Christi, lo apadrinó el Excmo. Dr. Manuel Martín del Campo, obispo de León, y Mons. Fernando Ruiz Solórzano, Arzobispo de Yucatán, quien ocupo la cátedra sagrada en la ceremonia.

Entre sus primeras actividades en la arquidiócesis de Morelia fue capellán rural en el poblado de Irapeo y Zurumbeneo, capellán de las Hijas del Espíritu Santo, así como secretario particular de Mons. Luis María Altamirano.

Don Manuel Castro fue mediador clave entre padres de familias de la ciudad de Morelia y los Hermanos Maristas para establecer una nueva institución católica comprometida con la sociedad en la enseñanza de los valores y en la formación de hombres dignos en la sociedad; de esa unión surgió el Instituto Valladolid de Morelia; don Manuel fue el primer prefecto de disciplina y estudios de esa institución.

En 1953, varios vecinos notables de la ciudad, como el Arq. Manuel González Galván, don Luis Torres, el Ing. Jaime Sandoval, don Pastor Castro Tinoco y el entonces P. Manuel Castro Ruiz, entre otros, se encargaron de la construcción del Templo de Fátima, mediante la organización de donaciones de los vecinos de Morelia; Mons. Altamirano y Bulnes bendijo las labores iniciales del templo, que concluyeron en 1967.

Fue profesor de matemáticas, álgebra y cálculo en el Seminario Conciliar de Morelia, así como director espiritual, con el apoyo de Mons. Luis María Altamirano y Bulnes, Arzobispo de Morelia.

En 1965, el Mons. Fernando Ruiz Solórzano, Arzobispo de Yucatán, quien fuera su rector cuando era seminarista, lo invitó como obispo titular de Cincari y Obispo Auxiliar de Yucatán; al morir Mons. Ruiz Solórzano, S. S. Pablo VI lo preconizó trigésimo noveno obispo de Yucatán y tercer arzobispo el 20 de septiembre de 1969. El arzobispado de Yucatán tenía a su cargo los estados de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Chiapas.

Cuando fue preconizado Arzobispo aseveró: “Vamos a servir a los que ya amamos”; si alguna persona conocía bien Yucatán, era don Manuel; la lejanía de Yucatán implicaba falta de servicios públicos y comunicaciones pero esto no obstruyo la labor pastoral de llevar la palabra de Dios a todos los rincones de la península de Yucatán; se dice que el Gobernador Víctor Cervera Pacheco le hablaba para pedirle consejo sobre las rutas que debía tomar para visitar el Estado.

Hizo innumerables peregrinaciones a Roma, donde fue recibido personalmente por sus Santidades Pablo VI y Juan Pablo II; este último sería su invitado de honor en 1993 durante la tercera visita Papal a México y primera visita del Papa como Jefe del Estado Vaticano, después de las persecuciones de varios gobiernos mexicanos en contra de la Iglesia Católica; como anfitrión le mostró la tierra del Mayab.

Su labor pastoral fue importante en todos los ámbitos, especialmente como protector y evangelizador del pueblo maya, pues promovió la Biblia en esa lengua, reconocida por el Vaticano.

Después de una larga y fructífera labor, renunció al cargo en 1993 a los 75 años, como es costumbre, pero S. S. Juan Pablo II no la aceptó entonces, sino hasta 1995, a los 77 años de edad; dejó el cargo el 29 de abril de 1995; su sucesor fue Mons. Emilio Carlos Berlie Belauzarán.

El 23 de noviembre del 2000, Mons. Castro Ruiz fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad del Mayab, de la Legión de Cristo.

Falleció el día 18 de noviembre de 2008 a las 16:45 horas en la Clínica de Mérida, con la bendición apostólica de S. S. Benedicto XVI. Sus restos mortales descansan en la Catedral de San Idelfonso Mérida, en la Capilla del Cristo de las Ampollas.