Padres de familia de la Escuela Secundaria General Número 3, Instituto Campechano, denunciaron presuntas amenazas contra estudiantes por parte de otras alumnas, a quienes señalan de estar relacionadas con la venta de drogas. Ante la preocupación por la seguridad de sus hijas, solicitaron la intervención de la Secretaría de Educación de Campeche (Seduc), al asegurar que las autoridades del plantel no han atendido satisfactoriamente sus quejas.
Noticia Destacada
Investigan presunta extorsión en penal de Kobén, Campeche: familias habrían pagado por seguridad de reclusos
María Jesús Hau Pastrana denunció que su nieta, estudiante de nuevo ingreso del primer grado, habría recibido amenazas de una alumna de segundo grado, a quien acusa de presuntamente comercializar sustancias ilícitas. La mujer expresó su preocupación por la integridad de la menor y responsabilizó públicamente a la estudiante señalada de cualquier situación que pudiera ponerla en peligro. Hasta el momento, las acusaciones no han sido confirmadas por las autoridades.
Los inconformes también señalaron al director Jorge Alberto Tamay Keb y al subdirector Víctor Manuel Ucán Uc por una presunta falta de atención a los problemas denunciados. Según los padres, las situaciones relacionadas con el consumo de sustancias entre estudiantes comenzaron a generar preocupación desde el año pasado, cuando detectaron el uso de cigarrillos electrónicos, por lo que consideran necesario reforzar la vigilancia y los mecanismos de prevención dentro de la escuela.
¿Qué zonas de Campeche señalan los padres por presunto consumo de drogas?
Además de las amenazas denunciadas, los padres de familia advirtieron sobre el presunto consumo de drogas en predios baldíos ubicados en los alrededores del fraccionamiento Villas de Ah Kim Pech, en una zona paralela a la avenida Gustavo Díaz Ordaz, donde aseguran que algunos estudiantes se reúnen para consumir sustancias ilícitas.
Los señalamientos apuntan a estos espacios cercanos al entorno escolar, aunque no se ha confirmado que exista venta o consumo de drogas en los lugares mencionados. Tampoco se cuenta con información oficial que permita identificar otras colonias involucradas, por lo que las acusaciones requieren ser investigadas por las autoridades correspondientes.
Ante esta situación, las familias solicitaron que la Seduc intervenga para esclarecer las denuncias, garantizar la protección de las estudiantes presuntamente amenazadas y revisar las condiciones de seguridad tanto dentro como fuera del plantel. Asimismo, pidieron que se atiendan los señalamientos sobre el posible consumo de sustancias y se establezcan medidas preventivas para evitar que el problema continúe.
Hasta ahora, en la información disponible no se incluye una respuesta oficial de la dirección escolar ni de la Secretaría de Educación sobre las acusaciones. La presunta venta de drogas, las amenazas y la posible participación de estudiantes permanecen como señalamientos de los denunciantes, sin confirmación de las autoridades.
JGH