No fue el marcador lo que más dolió. Tras caer ante Estados Unidos en el Clásico Mundial de Béisbol 2026, el tema que acaparó la atención en el dugout mexicano no fue un error defensivo ni un mal turno al bat: fue un saludo que nunca llegó. Randy Arozarena salió del partido con más rabia por un desplante que por la derrota misma, y lo dejó saber sin rodeos ni diplomacia.
El momento que lo desató todo
Al arrancar el partido entre México y Estados Unidos, Arozarena se aproximó al plato para su primer turno al bat y, como gesto natural entre compañeros de equipo en las Grandes Ligas, extendió la mano hacia Cal Raleigh, su compañero en los Seattle Mariners y receptor rival esa noche. Raleigh no respondió. La mano de Randy quedó en el aire, ante la mirada de jugadores, árbitros y aficionados.
Lo que pareció un detalle menor en el calor del juego se convirtió, al final del partido, en el epicentro de la polémica.
Randy habló sin censura
Consumada la derrota mexicana, Arozarena no guardó silencio. Frente a los micrófonos descargó su molestia con una declaración que rápidamente se volvió viral: "Se lo quiero decir a lo cubano, lo que tiene que hacer es irse por casa de la pi...; a lo mexicano: que se vaya para casa de la ver... Y en inglés: el 'good to see you' que me dijo, que se lo meta en el cu..."
Pocas veces un jugador del Clásico Mundial había hablado con esa crudeza ante los medios. Las palabras de Randy circularon en segundos por todas las plataformas.
¿Por qué Raleigh no le dio la mano?
La explicación llegó de la voz autorizada del periodista especializado en béisbol Enrique Rojas, de ESPN. Según Rojas, la negativa de Raleigh no fue un acto de desprecio personal sino una medida de precaución reglamentaria: "En estos tiempos, los catchers no están dando mano a los bateadores porque si el catcher se ensucia de brea de pino lo pueden expulsar del juego". La brea de pino es una sustancia que algunos bateadores usan en el bat para mejorar el agarre, y su presencia en el guante del catcher puede derivar en una sanción automática.
Una razón técnica que, sin embargo, Arozarena no estaba dispuesto a aceptar como disculpa suficiente.
No es la primera vez
Este episodio no es nuevo para Randy. En el Clásico Mundial de Béisbol 2023, durante la fase de grupos disputada en Phoenix, Arozarena vivió una situación casi idéntica: intentó saludar al receptor estadounidense Will Smith antes de batear y recibió exactamente la misma respuesta: ninguna. El mismo gesto ignorado, el mismo brazo extendido sin respuesta.