Un festejo que parecía anecdótico terminó por influir directamente en la clasificación de Omán a las semifinales de la Copa del Golfo 2026. La selección consiguió una remontada sobre Kuwait, pero una tarjeta amarilla durante la celebración de un gol provocó que el boleto tuviera que definirse mediante un sorteo ante Irak.
La combinación de resultados dejó a ambas selecciones con cuatro puntos en el grupo. Omán venció 3-1 a Kuwait, mientras que Arabia Saudita superó 2-0 a Irak, marcador que dejó a los dos equipos igualados en la pelea por el segundo puesto.
El gol que cambió todo para Omán
Omán tuvo que remontar ante Kuwait después de comenzar el encuentro en desventaja. La reacción llegó en la segunda parte gracias a Nasser Al-Rawahi, quien marcó los tantos del empate y de la remontada a los minutos 65 y 81.
Tres minutos después llegó el momento decisivo. Musab Al Shaqsi aprovechó un centro de Al-Rawahi y marcó de cabeza el tercer gol de Omán, resultado que acercaba a su selección a las semifinales de la Copa del Golfo.
La celebración terminó por convertirse en un factor determinante. Al Shaqsi se quitó la playera para festejar el gol y recibió una tarjeta amarilla, una amonestación que posteriormente tuvo consecuencias en la definición del grupo.
Omán e Irak empatan en todos los criterios
Con la victoria de Omán y el triunfo de Arabia Saudita sobre Irak, ambos equipos terminaron con cuatro puntos. El problema apareció al revisar los criterios utilizados para determinar cuál selección debía avanzar.
El Fair Play era uno de los elementos considerados para romper el empate. En un primer momento, parecía que Omán tenía ventaja debido a su registro disciplinario, pero la amonestación recibida por Al Shaqsi modificó el escenario.
La tarjeta por quitarse la camiseta durante el festejo hizo que Omán alcanzara a Irak también en el número de amonestaciones. De esta manera, los dos equipos quedaron igualados en puntos, diferencia de goles y registro disciplinario.
Un sorteo definió al semifinalista
Al no existir otro criterio que permitiera establecer una diferencia entre Omán e Irak, la organización tuvo que recurrir a un sorteo para determinar al segundo clasificado del grupo.
El procedimiento finalmente favoreció a Omán, que consiguió el boleto a las semifinales y acompañará a Arabia Saudita en la siguiente ronda de la Copa del Golfo 2026.
Así, una tarjeta amarilla recibida durante una celebración terminó teniendo un peso inesperado en la clasificación. Lo que parecía un simple festejo tras el tercer gol de Omán acabó provocando que el pase a semifinales se resolviera de una manera poco habitual: mediante un sorteo.