La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender temporalmente la aplicación de algunas sanciones contra Rusia provocó cuestionamientos entre legisladores republicanos y demócratas, quienes consideran que la medida podría debilitar la presión sobre el Gobierno de Vladímir Putin.
La Casa Blanca justificó la decisión bajo el argumento del interés nacional. Sin embargo, varios integrantes del Congreso cuestionaron la orden ejecutiva y pidieron revisar sus alcances, al considerar que contradice los objetivos de la legislación aprobada para limitar los recursos económicos que contribuyen a sostener la guerra en Ucrania.
Republicanos piden investigar la decisión de Trump
El senador republicano por Texas, John Cornyn, sostuvo que el Congreso debe investigar el respaldo que, a su juicio, representa esta decisión para el mandatario ruso. El legislador también afirmó que Lindsey Graham, senador cuyo nombre identifica la ley de sanciones, estaría horrorizado por la medida.
Por su parte, Thom Tillis, senador republicano por Carolina del Norte, calificó la decisión presidencial como “más allá de la irresponsabilidad”. También cuestionó que la Casa Blanca deje de aplicar disposiciones de una ley que, según recordó, recibió 86 votos a favor y 11 en contra en el Senado.
Tillis argumentó que, si el objetivo es reducir los precios de la energía, Washington debería atender otros factores, como el conflicto con Irán, en lugar de flexibilizar las restricciones relacionadas con Rusia.
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¿Qué sanciones contra Rusia quedan suspendidas?
La orden ejecutiva de Trump exime temporalmente de determinadas disposiciones de la llamada ley Graham, aprobada por el Congreso el 18 de septiembre, de acuerdo con la información difundida sobre el caso.
Entre las medidas contempladas se encuentran sanciones contra personas y entidades vinculadas con el Gobierno ruso, restricciones financieras y comerciales, así como aranceles dirigidos a productos de Rusia y de determinados países que compran hidrocarburos rusos.
La legislación busca endurecer la presión económica sobre Moscú y limitar el flujo de recursos que contribuyen a financiar su ofensiva contra Ucrania.
Demócratas también cuestionan la exención
Las críticas también llegaron desde la oposición demócrata. El senador Richard Blumenthal, de Connecticut, quien participó en la aprobación de la ley, consideró que las exenciones no responden a necesidades de seguridad nacional, sino que buscan favorecer la relación de Trump con Putin, según declaraciones citadas por el diario The Hill.
La decisión se suma a una autorización temporal para realizar operaciones comerciales con diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027, incluida su importación a Estados Unidos, mientras otras sanciones continúan vigentes.
Las críticas de ambos partidos colocan la medida bajo escrutinio legislativo y abren un nuevo debate en Washington sobre la política de sanciones contra Rusia y la estrategia estadounidense frente a la guerra en Ucrania.
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