Un grave escándalo conmociona a Corea del Sur tras el hallazgo de cuatro cuerpos de personas desaparecidas en un lapso de tres días en la isla de Jeju. El caso dio un giro tras la detención de un agente de policía, acusado de haber falsificado documentos y registros oficiales para cerrar los expedientes de búsqueda de varias de las víctimas.
La crisis estalló cuando las autoridades locales reiniciaron las labores de localización de varias personas reportadas como desaparecidas meses atrás. Siendo el más mediático el de una mujer de 37 años, cuyo cuerpo fue encontrado a tan solo 400 metros de la zona donde se hospedaba.
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¿Qué se sabe de los cuerpos hallados en la isla de Jeju?
Entre el 22 y el 24 de agosto, los equipos de emergencia hallaron cuatro cadáveres en distintas partes de la isla. Entre estos se encontró el cuerpo de Jang Mi-ran, una mujer de la cuál la investigación fue cerrada tras afirmar su pareja, el denunciante de la desaparición que había contactado con ella; sin embargo, no existen registros de esa comunicación.
La investigación destapó una red de negligencia interna atribuida a un oficial identificado por su apellido, Bu, adscrito a la Comisaría de Jeju. El oficial mintió a los familiares de las víctimas afirmando que había logrado contactar a los desaparecidos y que estos habían manifestado su deseo de no ser localizados ni contactar a sus allegados.
Tras realizar estas afirmaciones, el agente procedía a marcar las fichas como resueltas o inactivas en el sistema electrónico de perfilamiento de la policía, cancelando de manera fraudulenta la búsqueda oficial. El elemento habría gestionado un total de 298 denuncias de desaparición durante los últimos 17 meses.
Ahora mismo la Policía Nacional de Corea del Sur ha iniciado un proceso de auditoría interna para revisar exhaustivamente estas denuncias. El escándalo ha generado indignación social y repercusiones al más alto nivel del gobierno surcoreano.
La Presidencia y el Primer Ministerio han ordenado una investigación profunda a escala nacional sobre los métodos con los que la policía cierra las denuncias de personas desaparecidas, disponiendo además la revisión de decenas de miles de expedientes cerrados en otras regiones del país para descartar prácticas similares.