Opinión

Todo es Personal en Yucatán

QUIEN EMPEZÓ CON el pie izquierdo es el presidente del Colegio de Abogados de Yucatán, el exmagistrado Jorge Rivero Evia, junto con su comitiva, tras el desafortunado posicionamiento emitido sobre el Día Internacional de la Mujer, al llamar “vándalas” a las mujeres que se manifestaron y realizaron pintas

Esa falta de tacto se hizo evidente en redes sociales, donde abundaron comentarios negativos hacia la postura del gremio jurídico, muy alejada –según críticos– de los principios de respeto que históricamente ha profesado esa institución. “Mal y de malas, no parece profesor universitario y menos exmagistrado; sin tacto y mostrando el verdadero machismo”, comentan fuentes del propio gremio jurista.

COMO SE ANTICIPÓ en este espacio, quien ya siente pasos en la azotea por el posible término anticipado de su encargo es el auditor superior del estado, Rubén Arjona Ortiz. Fuentes del Congreso del Estado de Yucatán señalan que detrás de la solicitud de comparecencia del funcionario ante el Pleno –planteada días atrás por la diputada María Esther Magadán Alonzo– existirían intereses políticos provenientes del Gobierno del Estado de Yucatán para acelerar la salida de Arjona Ortiz y abrir paso a perfi les cercanos a la llamada Cuarta Transformación. En los pasillos legislativos se comenta que sus días en el cargo podrían estar contados y que no debería pasar del primer semestre del año para que prepare maletas.

UN ESTUDIO DE análisis digital que comenzó a circular entre operadores políticos del Partido Acción Nacional en Yucatán está dando de qué hablar por algo aparentemente sencillo: la reacción que provocaron dos fotografías publicadas por el dirigente nacional panista, Jorge Romero Herrera.

En la primera imagen aparece junto a Renán Barrera Concha. El análisis revisó 47 comentarios en esa publicación y encontró una proporción poco favorable: 34 negativos contra apenas cuatro positivos, es decir, 8.5 críticas por cada respaldo. Lo llamativo es que muchos de esos mensajes no provenían de cuentas anónimas, sino de usuarios que hacían referencias concretas a colonias, calles y servicios urbanos de Mérida, recordando episodios de su gestión municipal.

Semanas después apareció la segunda fotografía. Esta vez Mauricio Vila Dosal posó desde la Harvard Kennedy School junto con Romero y el coordinador de los senadores panistas, Ricardo Anaya Cortés. El tono de la conversación digital cambió de forma notoria: más del 90 % de los comentarios se movieron entre neutralidad institucional y apoyo, con mensajes que iban desde el orgullo regional hasta menciones directas a proyección política.

El contraste entre ambas publicaciones –mismo partido, mismo dirigente nacional y prácticamente el mismo público– es lo que está generando comentarios dentro del propio panismo: en un caso la conversación giró alrededor del pasado reciente; en el otro, alrededor de lo que algunos usuarios imaginan como futuro político. Dos fotografías, un mismo escenario… y lecturas muy distintas.

LA MARCHA DEL Día Internacional de la Mujer dejó también una derrapada dentro del propio Ayuntamiento de Mérida.

En redes sociales se difundieron comentarios atribuidos a Yaneth Francisca Laucín, subdirectora de Promoción Social, quien se refi rió a participantes de la manifestación feminista como “vándalas y drogadictas”, tras darse a conocer los daños a monumentos del Paseo de Montejo y la polémica que suele surgir cada vez que se realizan estas movilizaciones en la ciudad.

Cuando parecía que la temperatura bajaba, el señalamiento publicado por un portal informativo generó reacciones inmediatas, en parte porque provenía de una funcionaria de una administración que públicamente ha reiterado su respeto al derecho de las mujeres a manifestarse.

Aunque el contraste pasó casi inadvertido al principio, dentro del entorno municipal generó incomodidad: mientras el discurso institucional insiste en apertura al diálogo y reconocimiento de la agenda de género, desde una cuenta personal de una funcionaria se emitieron expresiones que chocan frontalmente con esa línea.

Cuando se ocupa un cargo público, lo que se publica en redes personales deja de ser únicamente opinión privada. También forma parte de lo que se representa institucionalmente. Según versiones que circularon en varios chats privados, la funcionaria sería cercana a Mauricio Díaz Montalvo, quien habría impulsado su llegada al área. El episodio no sólo derivó en un jalón de orejas, sino que habría ameritado alguna sanción interna, como recordatorio de que en temas tan sensibles hay poco margen para deslices desde una posición pública, más allá del color o la ideología.

LO QUE YA RAYA en el cinismo –según comentan varios observadores políticos– es lo que ahora presume el exalcalde de Mérida, Renán Barrera Concha. Además de haber sido presentado en los últimos meses como restaurantero, ahora también aparece como constructor e inversionista inmobiliario. El propio Barrera ha difundido en sus redes sociales que próximamente inaugurará Armorán Plaza, un desarrollo comercial ubicado en la zona de Temozón Norte.

La obra, según se presume, representa una inversión millonaria, y versiones que circulan en el ámbito político aseguran que habría sido fi - nanciada al 100% por el propio exalcalde meridano.

Esto ha levantado más de una ceja, pues no son pocos los que recuerdan que la carrera pública de Barrera Concha ha estado prácticamente ligada siempre a la política, por lo que ahora muchos se preguntan de dónde provienen los millones que hoy le permitirían invertir en plazas comerciales y otros negocios.

Para varios observadores, el tema vuelve a poner sobre la mesa cuestionamientos sobre el nivel de recursos que habría acumulado durante sus administraciones, algo que –dicen– refl eja el tipo de prácticas que marcaron aquellos años.

Pero si algo terminó desatando las burlas en redes fue la puesta en escena de las fotografías: Barrera aparece con casco de obra, rodeado de ingenieros y supervisando la construcción, como si estuviera al frente del proyecto técnico.

Ya lo llaman “el ingeniero Barrera”, en una mezcla de ironía y crítica que refl eja cómo muchos han tomado la nueva faceta empresarial del exalcalde.

MÁS DE UN funcionario se quedó con el gesto torcido por un evento social que promete dar de qué hablar: la boda de Milo Barrera, que se celebrará este sábado en Mérida.

Según comentan quienes estuvieron cerca de la organización, las invitaciones estuvieron cuidadosamente contadas, prácticamente limitadas a la familia de los novios y a un grupo muy específi co de funcionarios públicos. El motivo habría sido simple: el tamaño del lugar de la recepción no permitía invitar a todos.

Sin embargo, en el mundo político las exclusiones rara vez pasan desapercibidas. De acuerdo con versiones que circulan entre distintos despachos y ofi cinas, varios funcionarios que esperaban estar en la lista de invitados simplemente no aparecieron, lo que provocó más de una molestia.

Incluso, cuentan algunos cercanos al círculo de los novios, no han faltado mensajes y comentarios de inconformidad enviados directamente para expresar el descontento por no haber sido tomados en cuenta para el evento. Así que, antes incluso de que se celebre la ceremonia, la boda ya está dando de qué hablar en el ambiente político. Y como suele ocurrir en este tipo de celebraciones donde se mezclan relaciones personales y poder público, la lista de invitados –y de no invitados– termina diciendo mucho más de lo que parece.

EL DIPUTADO WILBERTH Monforte Marfi l ha optado por una ruta efectiva: la de la institucionalidad. Sin estridencias ni grillas personales, el coordinador legislativo ha logrado sacar adelante varias iniciativas mediante diálogo parlamentario, respeto a las bancadas y manejo político fi no dentro del Congreso del Estado de Yucatán.

En un momento en el que la política local suele contaminarse con pleitos en redes sociales y protagonismos estériles, el estilo de Monforte parece recordar que el Congreso sigue siendo, antes que nada, un espacio de acuerdos.

Tal vez por eso, dentro del propio movimiento guinda, cada vez son más los que consideran que perfi les con ese temple político son activos que deberían cuidarse más.

UN TEMA PARTICULARMENTE delicado comienza a comentarse en algunos círculos políticos y judiciales y tiene como protagonista al exalcalde de Izamal, Warnel May Escobar.

De acuerdo con versiones que circulan entre fuentes cercanas al caso, la Policía Cibernética estaría revisando publicaciones realizadas desde sus redes sociales que resultan sumamente graves, ya que presuntamente harían referencia a contenido relacionado con pornografía infantil. Según se comenta, existe copia de una de esas publicaciones, misma que posteriormente habría sido eliminada por el propio exalcalde.

Las mismas versiones señalan que, al percatarse de que el tema comenzaba a generar ruido, días después May Escobar salió públicamente a afi rmar que su cuenta había sido hackeada. No obstante, quienes siguen de cerca el asunto aseguran que hasta ahora no existiría evidencia que confi rme esa versión.

El caso adquiere mayor relevancia si se recuerda que el exalcalde actualmente porta un brazalete electrónico, luego de haber sido declarado culpable en un proceso relacionado con agresiones a policías y la liberación indebida de detenidos, situación que ya lo mantiene bajo vigilancia judicial.

Por ello, en los pasillos políticos se comenta que, si la investigación llegara a confi rmar la responsabilidad en dichas publicaciones, la situación legal de Warnel May Escobar podría complicarse seriamente, al grado de poner en riesgo su libertad e incluso derivar en un eventual regreso a prisión.

Todo es Personal.