Opinión

Todo es Personal en Yucatán

VAYA SEMANA LA que se vivió. No sólo en México, sino con eco internacional, tras la captura y abatimiento de “El Mencho” en Jalisco. El operativo —que muchos ya califican como uno de los golpes más significativos contra el crimen organizado en los últimos años— puso bajo los reflectores al Ejército y, por supuesto, al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.

Y como suele ocurrir en México, el éxito tiene muchos amigos.

Coincidió, además, con el cumpleaños del funcionario federal, lo que abrió la puerta perfecta para que más de uno desempolvara fotografías, selfies y recuerdos de antaño para presumir cercanía. Las redes sociales se llenaron de imágenes con el mensaje implícito —y a veces explícito— de “yo estuve ahí”.

Desde Yucatán no se quedaron atrás. La senadora Verónica Camino Farjat publicó una fotografía tomada meses atrás, cuando Harfuch compareció en el Senado. La imagen reapareció justo en el momento político más oportuno. Casualidades que da la vida.

También el exdiputado Adolfo Calderón Sabido se sumó a la tendencia digital con un efusivo “Felicidades, amigo Harfuch”, acompañado de su respectiva gráfica para que no quedara duda de la cercanía.

Los triunfos son colectivos cuando conviene, y las derrotas, estrictamente individuales. El oportunismo no distingue partidos ni geografías; simplemente espera su momento.

LA QUE, DICEN, no está nada contenta es la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada. Y es que le habría llegado un reporte —con lujo de detalle— de que uno de sus funcionarios municipales, Carlos Carrillo Paredes, alias “El Chelito”, se mostró particularmente efusivo durante la toma de protesta del doctor Jorge Marín como presidente del Comité Directivo de la Federación Mexicana de Promoción de la Salud.

Según asistentes al evento, “El Chelito” se la pasó buscando, abrazando y tomándose fotografías con el senador del Partido Verde, Jorge Carlos Ramírez Marín. Sonrisas amplias, conversación animada y cercanía evidente que no pasaron desapercibidas. El detalle no es menor en el ajedrez político local.

Quien tampoco estaría nada contento sería el padrino político de Carrillo Paredes, Liborio Vidal Aguilar, debido a su enfrentamiento de antaño con el hoy senador. Viejas diferencias que, según cuentan, siguen vigentes y difícilmente se borran con un apretón de manos… aunque no sea el propio.

CUENTAN QUE UNA de las apuestas del gobernador y de Morena para encabezar la próxima coordinación de la fracción parlamentaria en el Congreso del Estado es Luis Hevia Jiménez.

El argumento que circula al interior del grupo guinda es claro: la forma en que condujo las comparecencias del gabinete estatal ante el Legislativo dejó buen sabor de boca en Palacio. Y, particularmente, su propia comparecencia, donde —según los suyos— logró contener, responder y neutralizar los embates de la oposición sin mayores sobresaltos.

EL DIPUTADO LOCAL y presidente del PRI en Yucatán, Gaspar Quintal Parra, no ha quitado el dedo del renglón. Día sí y día también, desde la tribuna, arremete contra el alcalde de Tizimín, Adrián Quiroz Osorio, y anuncia que promoverá un juicio de inconstitucionalidad para impedir que pueda repetir en el cargo.

El argumento que ha sostenido es que Quiroz habría sido tres veces regidor, lo que —según su interpretación— le impediría buscar nuevamente la alcaldía. Sin embargo, en los propios pasillos legislativos se comenta que el historial del edil no encaja del todo con esa narrativa, pues ha ocupado el cargo de alcalde, no de regidor.

Pocas ofensivas son casuales. Lo que se pudo averiguar es que la verdadera intención del dirigente tricolor sería cerrarle el paso a Quiroz para abrirle la puerta a Didier Barrera Novelo, actual director general del COBAY, expriista y cercano a Quintal Parra. Entre ambos, dicen, existirían acuerdos políticos que explicarían la intensidad de los señalamientos.

EN EL AYUNTAMIENTO de Mérida hay un funcionario que, según versiones internas, camina en la cuerda floja. Se trata del subdirector Carlos Castillo Sosa, cuya permanencia en el cargo habría comenzado a tambalearse desde la llegada del nuevo director, Alfonso Arjona Santana.

De acuerdo con fuentes consultadas, el director se habría llevado una sorpresa al constatar que Castillo Sosa —de formación abogado— no tendría experiencia técnica en obras ni en infraestructura, áreas clave para la operación de esa dependencia. En una dirección donde el conocimiento especializado es fundamental, la curva de aprendizaje no siempre es bien tolerada.

Pero no sería el único problema. También trasciende que mantiene fuertes diferencias con otros subdirectores, como Julio Rosado Ruiz, Roberto Santiago Magaña y Robert Martín Montero, quienes ya habrían manifestado que la dinámica interna se ha visto afectada y que la operación diaria se complica ante fricciones constantes.

LA DENUNCIA CONTRA el exalcalde panista de Tekantó, Marvin Carrillo Sosa, trae más implicaciones de las que públicamente se han reconocido. Detrás del boletín institucional y de las declaraciones medidas, lo que se comenta en corto es que las observaciones serían delicadas: pagos en efectivo sin documentación comprobatoria, transferencias a proveedores presuntamente inexistentes y erogaciones infladas en rubros tan “domésticos” como materiales de limpieza, entre otros conceptos que hoy están bajo revisión.

En pocas palabras: el rastro del dinero se pierde.

Desde la autoridad municipal sostienen que no se trata de un asunto político, sino contable. Que simplemente buscan claridad. Que se acredite, con documentación en regla, qué se pagó, a quién y por qué motivo. Pero cuando se habla de efectivo sin respaldo y proveedores fantasma, la palabra “claridad” adquiere otra dimensión.